Así tributan los expatriados

Miguel Golpe y Karen Hernández Bustos

MERCADOS

maria pedreda

En el mundo globalizado en el que vivimos es muy habitual que un empleado de una empresa multinacional sea enviado a otro país a trabajar durante un período de tiempo. A este trabajador se le conoce como expatriado. En este artículo, que se estructura a partir del libro «La fiscalidad de los trabajadores expatriados y desplazados», se aborda como se organizan las obligaciones tributarias de estos empleados después de un tiempo fuera de Galicia.

28 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El mundo globalizado en el que vivimos es muy habitual que un empleado de una empresa multinacional sea enviado por la misma a otra país a trabajar durante un período de tiempo. A este trabajador se le conoce como expatriado. Y sus obligaciones fiscales, en el país de origen y en el receptor también han de adaptarse a sus nuevas condiciones laborales.

La tributación deeste tipo de profesional será diferente dependiendo de dónde tenga su residencia habitual. Así pues, de acuerdo con el artículo 9 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF) , un contribuyente tiene su residencia fiscal en territorio español de acuerdo con los siguientes parámetros.

Si ha permanecido más de 183 días en España. En este caso, se computa como días de estancia en España aquellos que impliquen desplazamientos fuera del país por temas de vacaciones o similares.

Si se ha desplazado por motivos laborales, este podrá acreditarlo mediante un certificado de residencia fiscal en el otro país en donde se haya ido a trabajar. Si bien, el certificado de residencia fiscal puede no ser suficiente para acreditar un cambio de residencia fiscal.

Otra de las posibilidades es que radique en España la mayoría de sus actividades o intereses económicos (sueldo, ingresos por negocio… ). En este caso, la Administración Tributaria presumirá que el contribuyente es residente en territorio español si vive en el mismo, su cónyuge no separado legalmente y/o sus hijos menores de edad y que dependan de él. Para este supuesto, será la persona física, sujeto pasivo del impuesto, quién deba acreditar que no tiene su residencia fiscal en España, si es el caso.

Las consecuencias desde el punto de vista fiscal varían. Si el contribuyente es residente en España a efectos fiscales, tributará por el IRPF, en términos generales. Si el contribuyente no es residente en España a efectos fiscales tributarán por el impuesto de la renta de no residentes (en adelante, IRNR).

ejemplo práctico

Así, por ejemplo, si consideramos que un gallego es desplazado por la compañía en la que trabaja a Colombia. El desplazamiento se dará en el mes de noviembre del 2017 y regresará a España en diciembre del 2018. La compañía le va pagar un salario de 7.000 euros mensuales, más una prima de expatriación de 40.000 euros anuales o proporcional al tiempo en que este por fuera del país.

Tenemos entonces que en el año 2017 el gallego no será residente fiscal en Colombia y tendrá que tributar en España por el IRPF. Además, al ser residente fiscal, deberá tributar por la totalidad de las rentas obtenidas en España (hasta el 31 de octubre del 2017) y en Colombia lo hará por los emolumentos percibidos durante los meses de noviembre y diciembre.