Más paro que en el 2011

MERCADOS

Pese al crecimiento registrado desde el 2014, durante el mandato de Mariano Rajoy, a punto de concluir, disminuyó el empleo, creció el paro y aumentó la precariedad.

11 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El PP ha convertido la recuperación del empleo, el asunto que más desvelos causa entre los españoles, en eje y consigna de su campaña electoral. «Hemos creado ya más de un millón de empleos», acaba de afirmar Rafael Hernando, portavoz del partido. El problema es que las cuentas no salen: en la legislatura que agoniza se destruyó más trabajo del que se creó. Mariano Rajoy acabará su mandato con menos empleos y más precarios que al llegar al Gobierno. Y con más parados y menos protegidos que cuando arremetía, implacable, contra el nefasto saldo de ZP.

Los últimos datos disponibles -oficiales, no amañados por la oposición- son tozudos. En septiembre del 2011 contaba la Seguridad Social con 17,4 millones de afiliados y exactamente cuatro después no alcanza los 17,2 millones: en el camino se han perdido 245.747 cotizantes. Un 1,4 % menos de los que había en vísperas del cambio de Gobierno. Pero existe, además, un aspecto adicional que acentúa el saldo negativo. La Seguridad Social ingresó, por cotizaciones sociales, 66.879 millones de euros en el período enero-agosto de este año: 2.832 millones menos que en los ocho primeros meses del 2011, lo que supone un descenso del 4,1 % en el cuatrienio. Salvando los pequeños desfases cronológicos de la información publicada hasta ahora, la conclusión está clara: la caída de la recaudación triplica la caída de la afiliación. Hay menos empleo que al inicio de la legislatura y también peor empleo.

Los datos de la EPA todavía son más deprimentes. La última encuesta publicada, correspondiente al segundo trimestre de este año, cifra en 17,9 millones el número de ocupados, 755.500 empleos menos que en igual período del 2011. Significa que se destruyó el 4,1 % del empleo que había meses antes de acceder Rajoy a la Moncloa. En esos cuatro años, el paro estimado aumentó en 304.800 personas -incremento del 6,3 % , pero la cobertura por desempleo disminuyó doce puntos y seis de cada diez parados cobran algún tipo de prestación. Hay más parados que al inicio de la legislatura y mucha mayor desprotección.

El Gobierno del PP asumió una herencia calamitosa y la empeoró. A cambio, se nos dice, encarriló la situación y desde el año pasado todo va a mejor. Saquen ustedes del cómputo los primeros años de la legislatura y fíjense únicamente en el crecimiento de los últimos trimestres. Si tienen paciencia y nos renuevan la confianza, volverán las oscuras golondrinas a prender sus nidos de empleo en los balcones de la economía nacional. Quizá. Pero los últimos indicadores y las previsiones más recientes no  inducen precisamente al optimismo. Todos apuntan a una «desaceleración» -un viejo eufemismo de ingrato recuerdo- del crecimiento económico y del empleo. Basta un dato para atenuar el optimismo. En el segundo trimestre del año en curso, el empleo crecía a un ritmo del 1 %; en el tercer trimestre, poco más de la mitad: un 0,6 %.