Las vacunas, también en la maleta

Si estas vacaciones se opta por un destino exótico, los expertos recomiendan acudir con suficiente antelación a los centros de vacunación internacional para no correr riesgo alguno


Llega el verano, la época de viajes por antonomasia. Y son muchos los que ya han empezado a pensar en las merecidas vacaciones, un tiempo en el que visitar lugares desconocidos es una de las actividades más deseadas. Sin embargo, cuando el viaje nos dirige a lugares exóticos, la organización no debe quedarse solo en los billetes, el hotel o la maleta. Si estas vacaciones optamos por el circuito de viajes menos habituales es necesario la planificación en cuestiones sanitarias y es preciso saber que antes de trasladarse a ciertos países es necesario vacunarse y conocer algunos consejos básicos en materia de salud.

Aunque en España existen más de un centenar de centros de vacunación internacional -dos de ellos se encuentran en Galicia, situados en Vigo y A Coruña (se podrá pedir cita previa en la web http://run.gob.es/citavacunacion) que están abiertos de 9 a 14 horas- todavía hay muchos ciudadanos que no se informan de manera adecuada de los antígenos que deben administrarse antes de emprender un viaje de estas características. «Es de importancia capital que el viajero vaya con un mes o un mes y medio de antelación a un centro de vacunación internacional», sentencia Juan Hidalgo Antón, director del área de Sanidad Exterior de Galicia, quien explica que durante estos meses estivales se repite en más de una ocasión la estampa de las prisas. «Hay mucha gente que viene con urgencia a recibir la atención sanitaria y esto supone un problema porque hay ciertas vacunas que necesitan un período de inmunidad, durante el cual el cuerpo se prepara para hacer frente a la enfermedad».

La planificación y la consulta con especialistas no es una cuestión insignificante. Cada calendario de vacunación debe personalizarse y adaptarse al historial médico de cada ciudadano, además de al tipo de viaje que se va a realizar, al destino y a la duración del mismo: «A pesar de estas exigencias, la gente no debe asustarse y pensar que todo va a ser un problema cuando salgamos de casa. Por ello, la recomendación más importante es la de visitar con la suficiente antelación uno de nuestros centros, donde los especialistas van a ofrecer el mejor tratamiento adaptado a las circunstancias de cada uno».

Pero, ¿es obligatorio vacunarse? Según explica el experto la dosis de anticuerpos contra la fiebre amarilla es la única estrictamente obligatoria cuando se va a viajar a zonas tropicales de África o América Latina. «Esta es la única prescripción que en estos momentos está establecida como obligatoria por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en consecuencia, cuando se viaja hay que acreditar a través de un certificado internacional que estás vacunado de ello», explica Hidalgo quien ilustra las consecuencias con un sencillo ejemplo: «Si no nos administramos antígenos contra la fiebre amarilla, hay países que, dependiendo de nuestra procedencia, pueden no dejarnos entrar sin el debido certificado. España no es un país endémico de esta enfermedad, pero si por necesidades del viaje tenemos que hacer una parada en alguna región que sí que lo es, cuando lleguemos a nuestro destino podrían llegar a ponernos en cuarentena, al no poder demostrar que no estamos vacunados ». Para esta enfermedad, cuyo transmisor es el mosquito, no existe actualmente un tratamiento curativo; sin embargo, con una sola dosis de antígeno -que es efectiva en el 99 % de los casos- se puede quedar inmunizado y protegido de por vida.

Pero Juan Hidalgo recuerda, que hay ciertas personas que por determinadas circunstancias no podrán vacunarse; lo que refuerza la necesidad de poner nuestra salud en manos de los expertos: «Hay que hacer una valoración de los beneficios y los riesgos. Hay determinadas cuestiones que impiden la vacunación en una persona, por lo que el médico es el que deberá hacer una valoración».

En estos centros de administración general del Estado, las vacunas que más se suelen administrar son la de la encefalitis primavero-estival, la polio o la fiebre amarilla. Pero también se tratan otras como la de la hepatitis, la del tétanos, la de la fiebre tifoidea o la meningocócica.

No todo es vacunarse

Pero a la hora de viajar a uno de estos destinos, hay que adoptar otro tipo de prevenciones. «Lo más importante, precisamente es lo más sencillo», explica Hidalgo. Y es que cuando nos aventuramos a visitar lugares exóticos hay un decálogo -que también se facilita en los centros de vacunación internacional- sobre alimentos, bebidas y otras cuestiones sanitarias básicas. «Muchos ciudadanos sufren diarreas cuando viajan a lugares con temperaturas cálidas. Es muy importante vigilar el agua que se ingiere. Se recomienda siempre consumir la embotellada y en caso de no poder hacerlo, porque las características del viaje lo impiden, llevar pastillas potabilizadoras».

La ropa también es una cuestión esencial. Se aconseja el uso de prendas blancas y ligeras, fabricadas básicamente de lino o algodón y que cubran casi todo el cuerpo, pero sin ser ajustadas. «Esta prescripción resulta básica para evitar la exposición directa al sol y la picadura de mosquitos. Si vas a viajar a una zona selvática, lo del pantalón corto y la camiseta corta no está recomendado», explica Hidalgo.

Además, la alimentación merece una especial atención. El hielo, el pescado y las frutas y verduras pueden ser un foco de contagio de algunas enfermedades. La recomendación de Hidalgo es sencilla: «Fruta y verdura: lavada o hervida. De lo contrario, no comida».

Son muchas las advertencias que existen y no deben abrumar al viajero. Lo importante es disponer de toda la información para usarla convenientemente. A pesar de todas las precauciones, no se está exento de encontrarse con algún problema: «Si a la vuelta nos sentimos enfermos, lo primero que hay que hacer es acudir al médico e informarle del viaje».

Estas son las recomendaciones por continentes:

África

- La obligatoria es la de la fiebre amarilla. Pero se recomiendan, dependiendo de la zona, la de la hepatitis A, la del tétanos-difteria/tétanos-difteria-tos ferina, la triple Vírica o la poliomielitis. En situaciones especiales además se suministran la del cólera, la fiebre tifoidea, la hepatitis B, la rabia, la gripe, la meningocócica.

América

- Al igual que en África, la obligatoriedad recae en la fiebre amarilla y no es necesaria para todas las zonas. Se incluyen entre las recomendadas la hepatitis A y B, triple vírica, tétanos-difteria, neumocócica, gripe y fiebre tifoidea.

Asia

-La fiebre amarilla es obligatoria en caso de que se proceda de un país endémico. Entre las generalmente recomendadas se encuentra al del tétanos-difteria/tétanos-difteria-tos ferina, la triple vírica, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. Además, en situaciones especiales, se pueden suministrar la de la hepatitis B, la del cólera, la rabia, la gripe o la neumocócica.

Europa

-No está exenta de tomar alguna precaución. En algunos lugares del centro del Viejo Continente se recomienda la vacuna de la encefalitis centroeuropea. No hay ninguna obligatoria, pero a veces se recomiendan la del tétanos-difteria o la de las hepatitis.

Oceanía

-La fiebre amarilla vuelve a ser obligatoria. En situaciones especiales se recomiendan algunas como la encefalitis japonesa.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Las vacunas, también en la maleta