El sector acordó en una multitudinaria asamblea que se hará «todo o necesario» para tumbar el texto
12 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.«Estamos dispostos a facer todo o que sexa necesario para botar abaixo esta lei». Con esa contundencia se expresaron ayer los representantes de Amegal, Amegrove, A Illa, Opmega y Federación Arousa Norte, unas organizaciones de productores que aglutinan al 75 % del sector mejillonero gallego. Hablaban de la Lei de Acuicultura, y lo hacían ante los más de 600 bateeiros que acudieron a una asamblea informativa celebrada en el auditorio de Vilagarcía.
Amador Mallo, que llevó la voz cantante en este encuentro, fue contundente en su discurso. El anteproyecto de ley elaborado por la Xunta no convence al sector por cuatro razones: porque «non nomea para nada» a un sector, el mejillonero, con más de 70 años de historia; porque es ambigua, y «coas portas que deixa abertas o sector mexilloeiro desaparecerá a medio prazo»; porque es intervencionista, ya que «deixa en man da Administración facer o que queira en cada momento», y porque, a fuerza de ser técnica, es opaca, confusa y poco clara.
Desde la mesa se señaló que la conselleira de Mar, Rosa Quintana, se ha comprometido «a estudar unha a unha» las alegaciones presentadas de los mejilloneros, que son muchas y muy detalladas, según sus representantes.
Llamamiento a la calma
Aunque un nutrido grupo de asistentes pedían declarar la guerra de forma inmediata a la Administración, desde la mesa se hizo un llamamiento a la calma, al entender que, antes de nada, hay que esperar a que la Xunta de respuesta a las alegaciones. Si esta no gusta, si no convence, llegará la hora de «facer todo o que sexa necesario». «Mirade o que nos xogamos. A lei, tal e como está posta, se non se cambia, suporá que dentro de entre cinco e dez anos o 90 % dos que hoxe estamos aquí deixaremos de ser mexilloeiros», señaló Amador Mallo.
La conselleira de Mar, Rosa Quintana, no entiende las airadas críticas y el profundo rechazo que entre el sector ha provocado el borrador de la ley. Ayer por la mañana, la titular del departamento autonómico aseguró que este texto pretende aportar «seguridade xurídica» al sector, y dejar «as portas abertas para o seu desenvolvemento futuro». Quintana instó a todos los protagonistas de este encendido debate -las cofradías también están en plena campaña de oposición a la ley- a «que presenten alegacións a este anteproxecto para que nos axuden a melloralo». Se brindó para mantener reuniones informativas con todos aquellos colectivos que así lo soliciten para aclarar todas las dudas existentes.