El barco «Marín de Bueu» lleva dos años sin cupo porque para el Gobierno carece de capturas históricas
09 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.David Sines Veiga nació hace 36 años en Bueu (Pontevedra) en el seno de una familia de pescadores. Lo era su padre, el padre de su padre y el padre del padre de su padre... Y él tenía su futuro escrito en la sangre. Primero empezó a trabajar con su padre en verano para sacarse un dinero con el que pagar sus estudios de Ciencias del Mar en Vigo. Y acabó como patrón del barco familiar, el Marín de Bueu, hace dos años. De él dependen cuatro familias, la de David y las de sus tres trabajadores.
La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, oyó hablar del Marín de Bueu el lunes en Vilalba, durante la breve reunión que mantuvo con dos marineros de cerco. Uno de ellos, Abel Carreño, le habló del caso de David y después le preguntó a Tejerina: «¿Usted de verdad cree que está bien hecho el reparto de cuotas de pesca?».
La ministra, que se comprometió a analizar este caso, se enteró en Vilalba de que el barco de David Sines tiene 0 kilos de jurel asignados y solo 3.000 al año de caballa. Fue así este año y el anterior, desde cuando se aplica el criterio de capturas históricas para repartir topes de algunas especies. Este sistema contra el que pelea buena parte de la flota cerquera gallega porque desemboca en casos como el de David, aunque no tan extremos. El patrón del Marín de Bueu explica que es imposible que a la Administración no le consten cuotas históricas de ese barco porque su padre solía capturar una media de 11.000 kilos al año. «Primero me dijeron que se trataba de un error». Pero si lo era, nadie lo ha solucionado. David Sines acudió antes que nada a su cofradía y a su patrón mayor, que a su vez lo comunicó a la federación gallega de pósitos. El primer año, la Consellería do Mar arañó para el Marín de Bueu 2.000 kilos de jurel, que a David le supieron a gloria, pero esa cantidad es «ridícula». Hasta hace dos años, antes del nuevo sistema de reparto, cada barco podía capturar 6.000 kilos al día, lo que da idea de lo escasos que son esos 2.000 al año.
Gestión solidaria con Acerga
A la vista de que la situación no mejoraba, el pescador de Bueu decidió asociarse a Acerga, que realiza una gestión conjunta de las cuotas que se asignan a cada barco inscrito. El de David aporta 0 kilos de jurel, pero la entidad le consigna hasta 30.000 kilos de pescado al año. Gracias a esta gestión solidaria puede vivir de su trabajo. Más bien, podía, porque, como el resto de asociados de Acerga, está parado desde mediados de octubre en protesta por el agotamiento de las cuotas y para exigir que el ministerio anule ese criterio de reparto que ha resultado ser tan lesivo para los intereses de buena parte de la flota cerquera gallega. Además de Acerga, en el sector acaba de surgir otra asociación, Cerqueiros Galegos, compuesta por unos 40 barcos que gestionan sus propias cuotas individuales. Esta entidad está a favor del reparto actual.
Las cuatro familias que dependen del Marín de Bueu llevan casi dos meses sin trabajar. Los empleados de David cobran el paro, pero el patrón, no, «yo vivo de mis ahorros».
¿Cómo verá el futuro este armador de cerco? «Tendrán que arreglar todo esto de alguna manera, volver al sistema de antes o algo, porque así...», opina Sines.
Para el armador de Bueu, el ahogamiento al que está sometida la flota pesquera gallega es consecuencia de los intensos deseos del Gobierno de suprimir buena parte de los barcos vía desguace, «pero no pueden reducir dejando que nos muramos, nunca pensé que lo harían de esta manera», denuncia David.
¿Arrepentido de ser pescador? «No, es lo que me gusta».