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Enlatar también sábados y domingos

jorge bravo VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

La patronal plantea aumentar las horas de trabajo anuales y que los operarios trabajen en fin de semana a cambio de librar dos días laborables; los sindicatos, un incremento salarial real

05 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La negociación del convenio colectivo del sector conservero está en punto muerto. Patronal y sindicatos mostraron sus cartas hace unos días y la única conclusión a la que llegaron fue la de fijar las próximas reuniones este mes. Hay 12.000 trabajadores en Galicia esperando por él.

La patronal fue clara con sus propuestas. En palabras de Juan Manuel Vieites, secretario general de Anfaco, se ha explicado todo para que no haya «malentendidos». Una referencia a la interpretación que hizo la CIG de que parte del salario devengado se podría abonar con latas de conserva. Aclarado el conflicto, Anfaco propuso aumentar la jornada laboral de los trabajadores y su poder adquisitivo. De las 1.730 horas anuales que hace de media un operario gallego del sector, se pasaría a 1.763. Esta es la media de la industria agroalimentaria española.

Los empresarios quieren que el convenio refleje la posibilidad de trabajar sábados y domingos, a cambio de que el empleado pueda pedir días libres durante la semana.

El paso a grupos

Finalmente, se abordará la modificación de la clasificación de las categorías profesionales. La reforma laboral del 2012 elimina ese concepto y lo reduce al de grupo, por lo que el nuevo convenio tiene que volver a agrupar a los empleados según sus «polivalencias», en palabras de Juan Manuel Vieites.

El objetivo: alcanzar un convenio moderno. Este tendría una duración de cinco años.

Oposición sindical

Los sindicatos mayoritarios no aceptaron estas propuestas. CC.?OO. se opone a aumentar las horas de trabajo anuales, a las que denomina «jornadas prehistóricas». Defendió durante la negociación que, si la patronal quiere aumentar la producción, que contrate más personal. Respecto a la nómina, asegura que el actual ejercicio terminará con una congelación salarial y reclama un incremento del 10 %, «porque el sector va bien y no está en crisis».

La CIG calificó de «tomadura de pelo» las jornadas de negociación. El sindicato nacionalista asegura que la patronal tiene un «doble xogo» con su propuesta. La CIG lo traduce en trabajar más y, por tanto, cobrar más, pero recibiendo un incremento salarial inferior al que correspondería si fueran horas extras. Se ofrece un aumento del 0,5 % cada año de salario y de 10 horas de trabajo. Según la CIG, en el 2020 se habrá pasado de 6 a 8 horas diarias.

Respecto a la reforma de las categorías profesionales, creen que pretende facilitar la movilidad funcional para ahorrar ascensos y subidas salariales.