Prodigios de la informática en Vilalba

Profesores y alumnos del IES Peña Novo diseñan nuevas aplicaciones de Internet para usos domé sticos

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VILALBa / LA VOZ

Profesores y alumnos que forman equipo para buscar innovaciones informáticas, con aplicaciones que pueden llegar a ser de uso cotidiano en quehaceres domésticos. ¿Dónde se ubica el prodigio? ¿Acaso estamos en Silicon Valley? ¿Hay que mirar a Finlandia, lugar tantas veces citado por su excelencia educativa? Situémonos mejor en Vilalba y dirijámonos al IES Peña Novo, en cuyo departamento de Informática intervienen activamente docentes y estudiantes, no solo preocupados en exponer el programa o en aprobar la asignatura.

Los desarrollos están orientados a aplicaciones concretas, puesto que el centro participa en un programa que se denomina Internet de las cosas.

LOCALIZaCIÓN

Un dron para saber dónde está una persona. Un dron puede ser una herramienta eficaz para saber dónde está alguien, lo que incluso abre la puerta a su empleo en asistencia a personas mayores que viven solas. El sistema se mete en un dispositivo provisto de tarjeta SIM, desde el que se envían datos que van a una página web. Hay incluso un módem incorporado, con lo que es un operativo que funciona como un teléfono. Al disponer de esos datos, la persona que maneja el dron, que tiene también información de coordenadas GPS, puede saber dónde está alguien.

El aparato desde el que se mandan los datos mide apoximadamente doce centímetros de largo y seis de ancho. No obstante, ese tamaño «é minimizable», explica el profesor Juan López. Otra posibilidad es la de incorporar un botón, que podrían pulsar, por ejemplo, personas mayores necesitadas de ayuda en un determinado momento.

SEGURIDAd

Cámaras de vigilancia por wifi. Un sistema que funciona como una centralita y que opera con conexión wifi, con necesidad de estar enganchado a la corriente eléctrica, permite tener información de lo que pasa en un edificio mientras la persona o las personas que lo habitan están fuera. El sistema admite la colocación de cámaras de diversos tipos -por ejemplo, las que funcionan con sistema USB-. Los datos que facilitan las cámaras pueden consultarse en tiempo real o en otro momento, tanto en fotos como como en vídeo

ya que el sistema las guarda.

Cada usuario tiene una dirección IP, que le permite acceder al sistema desde fuera. El soporte físico consiste en un modelo de un tamaño similar al de una tarjeta de crédito, con un coste que puede estimarse entre 50 y 60 euros. El coste aumenta, puesto que hay que incluir la instalación de varias cámaras; no obstante, pueden conseguirse desde unos 30 euros.

tRABAJO EN LAS AULAS

Un ordenador para supervisar el trabajo de los alumnos y ayudar en clase. Un profesor tiene un ordenador que funciona como aparato nodriza. Cada alumno dispone de un microordenador, cuyo tamaño es más o menos el de una tarjeta de crédito. El profesor, desde su pantalla, ve lo que cada alumno está haciendo en cada momento; con esa capacidad, un sistema que se podría considerar de control remoto, no solo sabe lo que hace cada alumno sino que también puede ayudar u orientar, así como cortar el acceso a Internet si observa que no se está haciendo un uso relacionado con la actividad escolar. El consumo energético es bajo, ya que la CPU es de bajo consumo. Por otro lado, cada uno de los microordenadores pueden ser usados por más de un alumno, pues cada estudiante tiene su propia contraseña.

La importancia de realizar los mismos programas que en grandes ciudades

El IES Peña Novo participó, en días pasados, en FP Innova, congreso que se celebró en Santiago de Compostela. La asistencia sirvió para presentar esas actividades, pero también, como subrayan los profesores, para mostrar cómo el uso de las nuevas tecnologías permite que un centro de una villa pequeña o mediana trabaja como el de una gran ciudad. Fue, dice López, «un orgullo».

Un trabajo que se realiza fuera de las horas lectivas

«Aos rapaces encántalles», explica el profesor Germán Feijoo sobre las actividades en las que se efectúan estos experiementos. Uno de los detalles significativos, tal como apuntan este docente y su compañero, es que se trata de trabajos cuya realización no permite subir nota o aprobar en el ciclo formativo que estudian; por el contrario, se efectúan fuera del horario escolar, y en algunos casos suponen una carga de trabajo que se asume con gusto en casa.

Un coche de juguete manejado desde el móvil

Una aplicación, denominada Joystick by commander y desarrollada en el centro, permite manejar un coche de juguete desde un teléfono móvil. Para ello se utiliza el sistema Bluethooth. El coche funciona con cuatro pilas, de un voltio y media cada una. El usuario que maneja el vehículo puede regular la velocidad en todo momento. El coche va equipado con dos radares, con los que detecta dónde hay obstáculos que le impiden avanzar.

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