El peatón aún tiene poco poder frente al coche en Vilalba

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

VILALBA

PALACIOS

Las medidas de restricción del paso de vehículos todavía carecen de un plan para peatonalizar algunos espacios

26 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Con carreteras o con autovías, a Vilalba le resulta apropiada la definición de cruce de caminos. A medida que las vías de comunicación fueron mejorándose y sus trazados incluyeron circunvalaciones, por el centro urbano de la capital chairega circulan hoy menos vehículos que los que se podían contar a principios de la pasada década. Sin embargo, esa disminución del tráfico no ha ido acompañada de un aumento proporcional de los espacios dedicados a peatones.

Las reformas de calles vilalbesas realizadas en los últimos tiempos han supuesto en algunos casos una disminución del protagonismo de los vehículos y un aumento del sitio para los transeúntes. Sin embargo, no se ha afrontado hasta ahora un plan de peatonalización que marcase objetivos por zonas, aunque la idea ha aparecido alguna vez en plenos de la corporación: en una de las últimas sesiones celebradas, el concejal de Vilalba Aberta, Modesto Renda, afirmó, por ejemplo, que era necesario abordar alguna propuesta encaminada a reducir la presencia de coches en la zona vieja.

En esa parte de la localidad, en la que las obras en viviendas y en espacios públicos han mejorado la imagen y las condiciones de vida, se han dado algunos tímidos pasos: uno de ellos ha sido la restricción al tráfico del tramo inicial de Porta de Cima, comprendido entre la Praza de Santa María y el cruce con Pita da Veiga. La citada plaza, en cambio, sigue siendo lugar de paso y de estacionamiento de vehículos.

Mientras tanto, en otras zonas de la capital chairega se han ido adoptando medidas similares aunque de modo aislado: en ese apartado puede incluirse el tramo de la Rúa Basanta Silva comprendido entre la alameda y el cruce con Luis González Valdesuso, objeto de reformas que en años pasados incluyeron la colocación de mobiliario urbano y la reducción del tráfico a los residentes y a los vehículos de carga y descarga.

 Al margen

En cambio, otras arterias que concentran comercios, característica que puede aplicarse a la Rúa da Pravia, han quedado hasta ahora fuera de esas o de otras limitaciones. La calle tiene tráfico en los dos sentidos, y en los dos márgenes de la vía está permitido aparcar,