En un pleno extraordinario celebrado este viernes a primera hora la oposición votó en contra de la nueva ordenanza propuesta por Camiña Sarria, que partiría de una cuota fija de 95 euros al año y que, según ellos, es necesaria para prestar un servicio en condiciones
07 nov 2025 . Actualizado a las 18:43 h.Cuando parecía que Sarria se acercaba al fin de una larga época con un servicio de recogida de basura nefasto, la oposición, alegando diferentes motivos, se decantó por bloquear la nueva ordenanza propuesta por Camiña Sarria y, con ella, la subida de las tasas, que llevan sin actualizarse desde el 2014. Lo hizo en un pleno extraordinario celebrado este viernes, en el que el equipo de gobierno local defendió su modificación. Según ellos «necesaria» para prestar un servicio en condiciones. Pero PP, PSOE y BNG coincidieron en la «mala xestión do goberno» antes de llegar a esta situación y en las consecuencias que tendría la subida de la tasa para los vecinos y los negocios de Sarria.
En este municipio los problemas con la recogida de la basura se remontan a dos décadas atrás. El servicio lleva sin licitarse desde el año 2005, y la empresa actual lleva desde el 2020 con el contrato vencido, con las consecuencias laborales y económicas que eso genera para trabajadores y habitantes. Pero, según aseguran desde el Concello, sacar de nuevo la licitación pasaría por aprobar la nueva ordenanza —para asegurar la recaudación necesaria, de 1,4 millones—, con unos precios que entrarían en vigor el 1 de enero, y eso ya quedó descartado tras votar en contra PP, PSOE y BNG.
Los socialistas de Sarria hablaron en el pleno de la «ineficacia del gobierno durante siete años». Dicen que «tuvo tiempo suficiente para arreglar la situación sin perjudicar ahora a los vecinos con una subida tan repentina, desmesurada e inasumible». Además, aseguran que «en otros municipios la subida no es tan alta». El PP coincide en lo que se refiere a la gestión del equipo de gobierno, y defendió que «non podemos aprobar isto porque a veciñanza non merece esta subida».
Para los populares la propuesta de Camiña Sarria es un «pau sen cenoria». Se refieren a «un castigo colectivo» que no contempla ningún beneficio tributario «e non da ferramentas para reducir a factura». La portavoz del PP, Carmen José López, sentenció que Sarria merece «unha ordenanza xusta, e non que sexa consecuencia de todo o que non se fixo antes». Desde su grupo hablan de una subida «gradual e progresiva».
El BNG, por su parte, opina que esta subida no debería venir acompañada de otras recientes como la del IBI o el impuesto sobre los vehículos de tracción mecánica. Además, el portavoz del grupo, Efrén Castro, abundó en el pleno que «o contrato debería ser menos lesivo para os veciños». Se refirió, en este contexto, a otros lugares como Pontevedra, que no subirá en el año 2026 el recibo de la basura. «A nosa casuística non é a mesma que a de Pontevedra porque, por desgraza, o servicio está sin licitar», le rebatió el concejal de Cultura César No.
Camiña Sarria menciona la falta de contenedores, las condiciones de los trabajadores, la suciedad de las calles... para defender «la necesidad» de su propuesta. «Hay una subida importante porque el servicio así lo requiere», aseguró el alcalde, Claudio Garrido. Aseguran, además, que a pesar de ser una subida alta, se trata de un incremento «equilibrado y justo» para todas las viviendas y negocios. «No se sacó en seis años, pero no fue por falta de valentía política», añadió Garrido.