24 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Con el habitual «Ti vai facendo...», en Sarria se montó una gasolinera que recibió el permiso municipal casi el día de la inauguración. Los tribunales anularon luego esa licencia tras varios años de funcionamiento y el empresario exigió daños y perjuicios al Concello. Ahora el Consello Consultivo dice que la culpa es de quien empieza sin licencia definitiva, es decir, de quien se fía de la política.