El pequeño templo fue objeto de una profunda restauración que recuperó toda la belleza de un lugar emblemático de la villa y que es utilizado con frecuencia
19 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La restauración de la capilla del Marqués, en pleno centro de Sarria, es un ejemplo de lo que se puede llevar a cabo con una inversión relativamente pequeña, alrededor de 44.000 euros, si se hacen bien las cosas.
El templo fue inaugurado en 1920 y en la actualidad presentaba un pésimo estado de conservación. El techo estaba repleto de humedad y goteras, el suelo totalmente podrido y el aspecto interior muy deteriorado por ser solo objeto de unas pequeñas reformas para ir tapando los desperfectos.
La obra fue una de las adjudicadas en el plan estatal y la empresa local Construcciones Loraca la encargada de llevar a cabo la reforma integral.
Materiales del país
Una vez realizada la evaluación del mal estado que presentaba el local, el primer caso fue pensar en los materiales en los que haría la reforma. Los responsables no dudaron ni un instante en considerar que lo mejor era levantar todo el suelo y sustituirlo por otro de madera de castaño del país, que al margen de su rendimiento ofrece al conjunto un aspecto señorial.
El mismo material fue el empleado para confeccionar las grandes vigas encargadas de sustentar todo el techo elaborado en pizarra del país.
El trabajo concluyó en menos de tres meses, aunque el trabajo fuerte se realizó en poco más de tres semanas y el resto del tiempo fue una demora obligada por tener que esperar por algunos materiales.
El único lugar que no sufrió ninguna transformación fue el altar principal, que no se movió por temor a que sufriera daños.
La obra está totalmente terminada y solo falta que se ejecute el saneamiento de la calle para evitar que entre agua y pueda dañar la madera debido al desnivel existente entre la iglesia y la rasante de la vía.