La numeración de Sarria es un caos

SARRIA

En la villa hay edificios con el mismo número asignado, otros con la numeración cambiada y calles sin nombre. Estadística estudiará la situación para solucionarla

27 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

«O carteiro coñécenos e non temos problema para recibir o correo», dice una vecina de la rúa Maior para explicar como los responsables de repartir la correspondencia no se equivocan en una calle en la que algunas casas tienen dos números, varias están sin él y otras lo tienen equivocado.

El caos numérico que se produce en esta céntrica calle no es aislado y muchos vecinos del casco urbano de Sarria lo sufren a diario.

La raíz del problema es que no hay un plano actualizado con edificios y solares desde 1996. En más de 11 años la villa está irreconocible, con cientos de edificios nuevos y varias calles que en ese momento no existían.

En un paseo por casi cualquier calle de la localidad es fácil observar que los números de las casas no son correlativos y en algunos casos hay una diferencia excesiva entre casas separadas por el hueco de un solar.

Uno de los principales motivos de este caos urbanístico es la ligereza con la que algunos promotores adjudican números a sus edificios en lugar de consultar con el Concello para saber cual les corresponde.

Los encargados de certificar la numeración en el área de Estadística y Población no lo tienen nada fácil al carecer de planimetría actualizada. Cuando un vecino cumple con su deber y pide que le asignen un dígito a su nueva vivienda, el funcionario tiene que recurrir en la mayoría de las ocasiones al método artesanal y medir el lugar que ocupa la fachada de la casa en la calle para no equivocarse.

Letras

En algún caso la situación es tan curiosa que hay un grupo de viviendas de un área residencial bastante céntrica que en lugar de asignarles cifras las identificaron con letras para evitar problemas.

El lío con los números es considerable en Sarria, pero no es menor el que existe con numerosas calles de nueva creación.

Los problemas también son variopintos en lo que a vías se refiere: en algunos casos no se sabe donde empieza una y acaba otra, hay numerosas travesías que desembocan en arterias importantes que no se sabe su nombre y otras que ya han sido bautizadas, pero a las que no se les ha colocado la correspondiente placa.

El problema de calles que no existen o que no se conoce su nombre se produce en los lugares hacia los que se está expansionando el casco urbano como A Pontevella, Plaza de Galicia, zona escolar o Calvo Sotelo.

Tal y como decía la vecina de la rúa Maior, los carteros conocen a las familias y su eficacia palía este problema, pero los técnicos de empresas de telefonía que se están implantando en la villa o los repartidores de prensa están llamando continuamente al Concello para que les ayuden a encontrar domicilios en calles que no existen o para que les expliquen que número de los dos repetidos que hay en una calle es real.

Empadronarse también resulta complicado en alguna ocasión cuando el interesado se encuentra con que ya hay una persona empadronada en el piso que pretendía hacerlo ella o que el número y la dirección en la que reside no existe en los ficheros municipales.

La única manera de solucionar este caos es comenzar de cero para poner orden en una villa que ha crecido muchísimo en volumen y muy poco en ordenamiento. Los responsables de Estadística y Población se pondrán manos a la obra en las próximas semanas y tienen por delante un trabajo arduo y difícil. Cuando concluyan muchos sarrianos se encontrarán con la sorpresa de que viven en un edificio cuya dirección es completamente distinta a la que les dieron en el momento de su adquisición y tendrán que hacer cambios administrativos..