Algo más que educación

SARRIA

Crónica | Sello ISO 9001/2000 para un centro educativo El colegio de La Asunción es el primero de la comarca en obtener el certificado oficial de calidad. Todos los profesionales tuvieron que emplearse al máximo para lograrla

14 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Los padres de alumnos que cursan sus estudios en el colegio de La Asunción de Sarria ya eran conscientes de que sus hijos estaban en las mejores manos. Desde hace unas semanas no solo lo saben por sí mismos, sino que el la certificación de calidad ISO 9001/200 ya está presente en la entrada del centro para ratificar lo que se puede denominar como un secreto a voces. El camino para lograr esta certificación, que sólo tienen en la provincia la Compañía de María y los Escolapios, no fue nada sencillo. El personal del centro lo inició con mucha ilusión hace dos años y después de innumerables evaluaciones de cada área específica bien sea educativa o administrativa, por fin vieron plasmado su buen hacer en un diploma que ahora lucen orgullosas. Tienen además el honor de ser el primero de los nueve centros de la orden en España que logran esta calificación. El mérito de este logro se reparte por igual entre los 26 trabajadores del centro, que desde el primer momento se volcaron por completo en el proyecto hasta que lograron su objetivo. El control al que fueron sometidos todos los servicios del centro fue exhaustivo. Estaban obligados a cumplir con cada premisa que les marcaba la empresa encargada de hacer las auditorías, así como a cumplir una exigente programación que incluía desde el más pequeño detalle académico de cada alumno hasta su control de la ficha por parte de los servicios administrativos del centro. Los padres de los alumnos también tuvieron mucho que decir con sus respuestas a los múltiples cuestionarios que les plantearon. Estas encuestas a los progenitores supusieron una agradable sorpresa para los encargados del colegio, que comprobaron con un lógico orgullo que estaban haciendo las cosas muy bien en la mayoría de facetas. El principal escollo fue el de controlar al máximo cosas que antes se hacían ya bien casi por inercia, pero que ahora hay que dejar constancia de cada una de ellas. Ahora llega la parte más difícil, trabajar sin descanso para tener la oportunidad de renovar este certificado de calidad. Será un trabajo que se puede calificar como una evaluación continua, en este caso de los trabajadores.