Crónica | Reunión entre Adega y la comisión del San Xoán Miembros del grupo ecologista trataron de evitar que se celebrara la corrida de toros, pero los organizadores se mostraron inflexibles en sus planteamientos
25 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando se comienza una negociación y una de las partes dice negro y la otra blanco hay pocas posibilidades de llegar a un acuerdo. Bajo esa premisa se reunieron dos representantes de Adega con el coordinador ejecutivo de las fiestas del San Xoán para intentar que no se celebrara este año la corrida de toros. Cada parte expuso sus razonamientos, completamente opuestos, y ninguno cedió ni un ápice de sus planteamientos iniciales. Al final, habrá espectáculo taurino y los ecologistas tendrán que conformarse con realizar alguna protesta como repartir folletos explicativos de lo que sucede en una corrida de toros. Los argumentos de unos y otros estaban claros incluso antes del comienzo de la reunión. Los responsables de los festejos se basaban en la tradición taurina de la villa y la demanda de la gente para que en las fiestas haya toros. Los detractores rechazan el maltrato a los animales y defienden que es una tradición exportada del sur. Monse Lombardía fue una de las representantes de Adega que estuvo en el debate. «La actitud de la persona que habló con nosotros fue perfecta, pero en el fondo da la impresión de ser un gesto para justificarse y quedar bien. Para nosotros las corridas son asesinatos a sangre fría en los que la gente disfruta viendo el sufrimiento de un animal». Los ecologistas consideran que en Galicia no tienen base cultural espectáculos de este tipo. «No creemos lógico que en Galicia se celebren espectáculos que no tienen nada que ver con nuestra cultura. Se trata de un plagio de algo que tiene sus orígenes en el sur y por eso no nos parece normal que esté representado en las fiestas patronales de ningún lugar gallego», asegura Monse Lombardía. «Es una enorme incongruencia que por un lado no se autoricen las matanzas de cerdos, que no son para disfrutar viendo como muere un animal, sino para procurar alimentos y sí se autorice matar a otro animal sólo por placer», dijo Monse Lombardía. La realidad es que el 27 de junio Canales Rivera, Óscar Higares y José Miguel Callejón saldrán a la arena de O Chanto para verse las caras con 5 ejemplares de más de 500 kilogramos de peso. Mientras esto sucede, los representantes de Adega tratarán de convencer a la gente para que no acuda a presenciar un espectáculo que consideran bárbaro. El primer paso está dado y los carteles se encuentran ya en la calle. Lo que sucede es que los coleccionistas son tan rápidos sustrayéndolos como las personas responsables de pegarlos. El caso es que apenas quedan restos de la primera pegada de carteles y tendrán que buscar algún método para evitar que desaparezcan con celeridad. Si no lo remedian mucha gente se quedará sin saber que habrá una corrida en Sarria para despedir al San Xoán.