LA TRIBUNAJESÚS GARCÍA BERNARDO | O |
12 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.QUE LAS COSAS DE PALACIO van despacio es algo no sólo por todos de sobra conocido, sino asumido. Pero que la lentitud de los trámites administrativas suponga resultados tan espectaculares como los que en el Ayuntamiento de Sarria en ocasiones se producen alcanza cota de difícil igual. Acreditación de ello la han tenido los ciudadanos que en sus manos haya estado el Boletín Oficial de la Provincia correspondiente al día 8 de los corrientes, y es que en dicho periódico oficial ha visto la luz un edicto notificador de la alcaldía en relación a un expediente de solicitud de licencia de actividad que tuvo su inicial trámite en la lejana fecha del primero de abril del año 1993. Diez años, aún cuando medie la imposible notificación de forma personal y a través del servicio de Correos, parece a todas luces un lapso temporal excesivo, y además dándose la curiosa circunstancia de que tales años son los que la actividad comercial de referencia ha sido judicialmente deshauciada del céntrico local en el que la misma se desarrolló.Así pues, más valdría que el titular de la alcaldía se preocupara de asuntos de interés para la ciudadanía como el mentado de la agilización de las tramitaciones administrativas y menos de las declaraciones para la galería. Más valdría que la oposición pusiera de manifiesto estas cuestiones y no perturbara la marcha del consistorio o pretendiera boicotear iniciativas del denominado equipo de gobierno local.Unos y otros tienen en esta materia un campo abonado para actuar y mejorar mucho el servicio que el Concello debe prestar a los ciudadanos. Y, en particular, la alcaldía de Sarria debería de procurar tratar a todos los ciudadanos por igual, tramitándose los expedientes con celeridad pero, y fundamentalmente, sin agravios comparativos.