Viaje al pasado entre O Incio y Samos

El Camino das Fontes permite conocer un variado patrimonio de épocas muy diferentes

Un tramo del camino discurre por el Souto da Fonte do Val
Un tramo del camino discurre por el Souto da Fonte do Val

monforte / la voz

El Camiño das Fontes formaba parte de una antigua vía de comunicación que une Val do Mao -en O Incio-, con Samos y que sirve también para que los peregrinos del Camino Francés se desvíen para visitar el santuario de San Eufrasio, en la iglesia de Santa María do Mao. Hoy ofrece un especial interés como ruta de senderismo y permite conocer un valioso patrimonio histórico y arqueológico.

El inicio de la ruta está en San Eufrasio, junto la iglesia de Santa María. Sus orígenes parecen remontarse al siglo VIII y muestra influencias arquitectónicas de diversas épocas. Al igual que las cercanas iglesias de San Romao y San Salvador, ofrece la peculiaridad de estar rodeado por un cementerio totalmente cubierto. El sepulcro con los restos de San Eufrasio está en el centro de la nave. Frente la iglesia está la casa rectoral, en tiempos un priorato de los monjes de Samos.

Comenzamos el recorrido cruzando el río Mao y pronto llegamos a un cruce. Hay que torcer a la izquierda y seguir hasta las últimas viviendas del lugar de A Vila. Aquí arranca el Camiño das Fontes, que entra seguidamente en un bosque de castaños conocido por Souto da Fonte do Val.

En el kilómetro 0,5 queda a la izquierda un antiguo lavadero bien conservado, aunque la maleza impide llegar hasta él. Unos doscientos metros más adelante, el camino gira a la izquierda y pasando al lado de la Fonte do Val.

Hacia la sierra de Édramo

Bordeamos luego el monte de A Travesa pasando por el lugar de A Meixoada y el camino empieza a subir hacia la sierra de Édramo. Tras recorrer un kilómetro de fuertes pendientes, llegamos al área recreativa de As Fontes. Unos trescientos metros más adelante salimos a una pista de tierra que atraviesa la sierra por su cumbre. Primero visitaremos el lugar de O Castelo y el mirador de Pena Branca. Para ello torcemos a la derecha y seguimos por la pista otro medio kilómetro. Luego giramos a la izquierda por un camino que nos lleva hasta O Castelo -a unos trescientos metros-, donde hay una pequeña construcción que fue refugio de pastores. Al lado está el marco geodésico de A Vila y los restos de lo que pudo ser una atalaya medieval. A unos cien metros estar el mirador de Pena Branca, que ofrece unas amplias vistas de la villa de Samos y su entorno.

Volvemos al enlace del Camiño das Fontes con la pista de tierra y seguimos de frente hacia el castro de Formigueiros, que está a 1,7 kilómetros. Accederemos al recinto tomando a la derecha un camino señalizado de un centenar de metros. El castro destaca por su extenso y complejo sistema defensivo, formado por varias plataformas, parapetos y, y reforzado en todo su perímetro por una muralla que alcanza los seis metros de altura. Fue excavado parcialmente hace más de una década y las construcciones que hasta ahora han salido a la luz son de planta cuadrada y rectangular.

Después regresamos a la pista principal y torcemos a la derecha en dirección al monte de Santa Mariña para visitar su necrópolis megalítica. Al cabo de medio kilómetro salimos a la carretera que une Val del Mao con Samos, cruzamos el vial y retomamos la pista de tierra, por la que seguimos andando otro kilómetro y medio. La necrópolis está formada por cerca de cuarenta túmulos de la Edad del Bronce y fue investigada en parte entre 1992 y 1993. De este lugar arranca a la izquierda una pista que además de llevar a las mámoas también da acceso a la Pedra do Tempo, situada a unos cien metros. Se trata de una losa que, según la tradición popular, hacía que dejase de llover cuando era colocada en posición vertical. Al ser tumbada en el suelo volvían las lluvias.

Retornamos ahora a la pista principal y nos situamos de nuevo en el cruce con la carrera que lleva al Val do Mao. Seguidamente nos desviamos a la derecha y caminamos por el asfalto unos trescientos metros, para visitar una llamativa réplica a tamaño natural de dos mamuts -un ejemplar adulto y una cría- que ha sido levantada recientemente sobre una plataforma de hormigón. Con esta escultura, el Ayuntamiento de O Incio quiere resaltar el hecho de que este municipio es el único de Galicia en el que se han encontrado hasta ahora restos fósiles de esta especie prehistórica. El regreso podemos hacerlo caminando otros tres kilómetros por el asfalto hasta llegar a San Eufrasio, donde empezamos la ruta.

Desde a cruz do incio

Hay que salir de la capital municipal por la carretera que lleva a Toldaos y Val do Mao. En el kilómetro 8 hay un desvío a la derecha para San Eufrasio, que se encuentra un kilómetro de distancia del cruce

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