La hostelería de Sarria ventiló entre su clientela el 53151, un número al que algún establecimiento le es tan fiel que incluso lo tiene a la venta para el sorteo de Reyes
23 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Algunos de los bares de Sarria a los que ayer acarició la suerte de Navidad tienen nombres vinculados a la emigración: café bar Cubano, El Parisién, pizzería Salento... Todos unidos, en cualquier caso, por la alegría de la aproximación al segundo que les trajo el 53151.
Nadie se ha hecho millonario, pero todos los que invirtieron con fortuna no le hacen ascos al aguinaldo. José López, propietario del café bar Cubano, que vendió 5.000 euros en décimos del número agraciado, se quedó para él con sesenta euros: total, 4.050 euros. «¡Se chega a ser o segundo...!», se lamenta José. Claro que para su hijo Nicolás, que tiene nueve años y corre de un extremo a otro de la barra, ese dinero es una cifra astronómica que lo acerca a un par de sueños navideños que aliviarán el saco de Papá Noel: un teléfono móvil y un ordenador.
Mientras habla, un cliente de esos que no pueden contener las ganas de compartir su fortuna, aunque sea verbalmente, se confiesa: «Eu tamén teño un décimo, outros 1.350 euros». Es Francisco Quiñones, que interpreta esta caricia de la suerte como «unha boa paga extra».
Casi a punto de abandonar el local, el hijo mayor del dueño del bar, que se llama Noel, igual que el espíritu barbudo de la Navidad, se sincera también y cuenta que él tiene otro décimo de los que vendió su padre, además de alguna participación: «En total serán unos 2.000 euros, casi me pago el coche». Será de segunda mano, claro.
El afortunado padre de Nicolás y Noel explica que juega al 53151 desde hace unos veinte años, y hace 23 que montó el bar, al regreso de la emigración cubana. Y tan fiel le es a su apuesta que ya tiene a la venta diez décimos del número, pero para el sorteo del Niño. Preguntando en un bar se llega a otro, y de ese a otro más y, si uno sigue, hay quien te pone sobre la pista del alcalde socialista de Sarria, Claudio Garrido que, al parecer, es 1.350 euros más rico por haber apostado al número ganador.
Tranquilidad en El Parisién
Carmen González Vázquez gobierna la barra de El Parisién, que está en la carretera general a la derecha, según se va a Samos. A las tres de la tarde, ella es la única mujer que hay en el establecimiento, pero no se le escapa ni media de lo que toma o debe cada cliente. A ella le tocan 2.700 euros (dos décimos). No es para echar cohetes, pero tampoco amarga el dulce. «Dá para pasar as festas e para repartir algo coas fillas», dice. Como la dignidad es lo primero, Carmen se saca el mandil y se pone las gafas para salir bien guapa en la foto. Una nebulosa de humo de purito y ruido de tute -o de subastado- ambientan un bar donde el tiempo echó raíces. Carmen, que hace ocho años cogió el traspaso de El Parisién, cuenta que, como ella, la suerte del 53151 está muy repartida, sobre todo entre la hostelería local. En el Hostal Victoria de Samos cayó algo. Igual que en la cafetería Santiago, en la pizzería Salento del paseo del Malecón y en A Pobra de San Xiao. «Aquí teñen tocado reintregos [que es la manera tradicional de llamarle al reintegro], pero é a primeira vez que toca algo máis», dice mientras cobra. Los clientes acodados en la barra pagan religiosamente sus consumiciones, que están los tiempos muy achuchados y dos mil y pico euros tampoco son como para echar la casa por la ventana.