Monterroso, caso único en España

El municipio lucense afronta sus tercer gobierno en diez meses tras decidir su alcalde el cese de los ediles del PSOE

Pleno de Monterroso donde se escenificó el gobierno ahora roto
Pleno de Monterroso donde se escenificó el gobierno ahora roto

lugo / la voz

No se ha cumplido ni un año de las elecciones municipales y Monterroso afronta su tercer gobierno en diez meses (se constituyó el 5 de julio) y con visos de convertirse en un caso único en España por su complicada gobernabilidad, con 9 ediles de la oposición (3 de PSOE, 3 de PP y 3 de la lista con la que concurrió el alcalde, Antonio Gato) y dos de gobierno, el regidor y el ahora primer teniente de alcalde, Xabier Vázquez, de Compromiso por Galicia.

Después de que Gato ganase las elecciones al PSOE por un solo voto, y ratificado por la Junta Electoral, el veterano político formó gobierno con su lista independiente, pero en pocas semanas estalló la crisis en el grupo, quedándose Gato solo al frente del gobierno. Después de un inicio de otoño complicado de salud para el regidor, se sacó de la manga un acuerdo con el PSOE y Compromiso para gobernar en minoría, pero al menos con las delegaciones repartidas para atender el día a día del municipio. Pero esa entente saltó por los aires con el inicio de la crisis del coronavirus y la gestión del cierre de la vivienda comunitaria, que decidió el alcalde, y que para el PSOE era un error, acusando al regidor de haber tomado la decisión sin consultar a su gobierno ni a la Xunta. Familiares de los usuarios llegaron a presentar ante la Guardia Civil siete denuncias por desamparo y la Xunta envió a inspectores que realizaron un informe desfavorable al cierre.

Pleno de Monterroso donde se escenificó el gobierno ahora roto
Pleno de Monterroso donde se escenificó el gobierno ahora roto

Gato consideró desleal al grupo socialista y casi dos meses después, aún en estado de alarma, cesó este lunes a los dos tenientes de alcalde socialistas (Rafael García, su portavoz, y Daniel Rodríguez), atribuyéndose él las competencias, y pasando a ser Xabier Vázquez primer teniente de alcalde. La ley permite que haya al menos uno. Ayer presentó su renuncia la tercera concejala del PSOE en el gobierno, María Isabel Vila, -que no había sido cesada- destacando «o bo traballo dos meus compañeiros socialistas».

Con este panorama, la situación política de Monterroso se hace bastante insostenible, como ahora defienden los tres grupos de la oposición. «Nós non nos arrepentimos de entrar no goberno no outono, queríamos dar certa estabilidade dentro da minoría e neste tempo fixemos cousas boas para a xente, e supoñemos que nos bota polo da vivenda comunitaria, el terá que explicalo», señala Rafael García, quien afea a Gato que no tuviese el detalle «de chamarnos para dicirnos que nos cesaba». Eso sí, García le manda un recado al regidor: «Neste momento de crise sanitaria, non sabemos nada del e está desaparecido desde 40 quilómetros», en referencia a que el alcalde vive en Lugo.

También de falta de comunicación se quejan los populares. «Levamos dous meses de estado de alerta e nin tivemos chamadas, nin se convocou unha comisión, nin nos contestan ás preguntas por escrito, ata as subimos ao Facebook do Concello por se acaso», explica Eloy Pérez, portavoz del PP. El edil popular lamenta que «o goberno local leva meses sen contar coa oposición, aínda que sea para negociar algo e non impoñer e a emitir insultos como se estivo a facer». Eloy Pérez lamenta que Monterroso esté en los medios «polos problemas dos seus gobernantes».

La otra pata de la oposición son los tres independientes, que intentaron expulsar del grupo a Gato pero que un juzgado de lo contencioso emitió un auto de medidas cautelarísimas por considerar que se vulneraban los derechos fundamentales del regidor. La decisión final está ahora en manos del TSXG. Y su resultado no es baladí, ya que abre las puertas para que se pueda presentar una moción de censura con el veterano regidor. «La situación es increíble e inviable, los vecinos no se lo merecen», señala la concejala Rocío Seijas.

Existe otra opción, que es la suma de PSOE y PP, pero a día de hoy es ciencia ficción por las dinámicas de ambas formaciones y con elecciones gallegas a la vista, aunque en Monterroso, visto lo visto, todo es posible.

De momento, el único aliado de Gato, que ayer guardó silencio, es Xabier Vázquez, quien reconocía ayer que «a situación non é cómoda para ninguén, pero abandonar agora o goberno local, cunha crise sanitaria, non é unha solución».

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