El caso de Lugo no está exento de controversia. De hecho, tanto el menor como su familia expusieron que en su país están arraigados culturalmente los matrimonios de corta edad, que eran algo habitual y que incluso se provocasen uniones de menores sin apenas conocerse. Pero en España no es así. Además, la jueza de menores de Lugo procuró información relacionada con el país de origen de los implicados y en su sentencia advirtió que la edad mínima para poder contraer matrimonio válido es la de 18 años y en algunas circunstancias 16.
Además, la jueza hace referencia a un informe que anuló un matrimonio entre un chico de 16 y una muchacha de 12. En el caso intervino la comisaria europea de Asuntos Sociales, quien puso de manifiesto que «ciertas tradiciones han de adaptarse cuando chocan con derechos fundamentales».