El domingo, Caballero tuvo un día ajetreado: sin que nadie lo supiera, de riguroso incógnito, seis enviados de la alcaldía partieron hacia las distintas ciudades de Galicia con una misión crucial. En plan agentes secretos, tenían que filmar las distintas cabalgatas de reyes para que el comité de valoración de la alcaldía dedicara la mañana del día 6 a analizarlas.
La finalidad no era execrable ni existía mala intención. Tampoco se trataba de sacar las vergüenzas a ningún alcalde ni de copiar lo que otros hicieran bien. Simplemente, realizar una valoración del trabajo de los demás gobiernos municipales para que Caballero tuviera un dictamen que trasladar a los medios de comunicación.
Y ayer, por fin, el alcalde trasladó a sus convecinos algo de lo que ya estaba convencido previamente: que la cabalgata de Reyes del domingo en la ciudad que rige «había sido la mejor de ninguna ciudad de Galicia en toda su historia». Motivos: «Tuvo una magia especial, todo salió bien, con una gran brillantez y enorme capacidad artística».
Aunque Caballero no hubiera tenido el dictamen de sus agentes secretos podía, sin la menor duda, haber hecho una apreciación tan discreta. No conozco a nadie en Vigo con capacidad suficiente para ver la cabalgata local y, por ejemplo, la de Lugo o la de cualquier otra ciudad. Por tanto, ante la imposibilidad de comparar, su palabra es ley y más si se sustenta en un contraste serio de los demás desfiles de Galicia.
P.D. El corolario casi obligado de Caballero, tras su modesta valoración, fue que había recibido «miles de felicitaciones» por la organización. Se le olvidó el pequeño detalle de que había sido silbado por los espectadores en la glorieta de García Barbón, cuyo vídeo circula por las redes sociales; pero claro, eso solo era un detalle sin importancia.
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