Tensión en el convento

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SARRIA / LA VOZ

LUGO CIUDAD

ALBERTO LÓPEZ

Las relaciones de los frailes y las religiosas se endurecen porque las tres mujeres se sienten marginadas

05 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El remanso de paz que teóricamente debería de vivirse tras los imponentes muros del monasterio de Samos no lo es tanto debido a las relaciones no demasiado fluidas en los últimos tiempos que mantienen los monjes y las religiosas.

Los problemas que mantienen entre ambos colectivos no parecían aparentemente graves y estaban relacionados esencialmente con al ámbito doméstico y el reparto de competencias, aunque recientemente las relaciones han sufrido un notable deterioro y han traspasado los límites de la tapia conventual.

Las tensiones de mayor relevancia se producen en lo que compete a la libertad para moverse por las instalaciones del cenobio de unos y otras. La residencia de las religiosas está en el lugar que ocupaba la antigua farmacia, conocido popularmente como Martirio. En los últimos meses las afectadas se quejan de que la intención del prior es arrinconarlas virtualmente en ese lugar y no dejarlas que deambulen con libertad por el resto de dependencias.

La vida social de las religiosas tampoco tiene aspecto de ser demasiado activa. En la actualidad solo residen tres en el cenobio y dos de ellas superan ampliamente los ochenta años y su estado de salud es bastante precario. Su cometido habitual es el de llevar a cabo las tareas de cocina y lavandería, que hasta el momento están desempeñando sin mayores problemas.

La situación se ha ido enquistando en las últimas semanas y la primera consecuencia es que las religiosas han mostrado su malestar al Obispo de Lugo mediante una carta en la que le exponen su versión sobre lo que está sucediendo.

Los monjes mostraron una monumental sorpresa por la existencia de esta misiva y manifestaron que no tenían constancia de la existencia de ningún malestar por parte de las religiosas.

Los benedictinos dejaron claro que en su ánimo nunca ha estado marginar a las tres religiosas y mucho menos que estudiaran la posibilidad de expulsarlas del monasterio.

en directo carta de queja de las monjas de samos al obispo