En casa de Clara no hay una imperiosa necesidad de un segundo vehículo por la compatibilidad de horarios con el trabajo de su marido.
-Yo trabajo de noche entre las diez de la noche y las seis de la mañana en una fábrica de Pan de Begonte y mi marido trabaja de repartidor de paquetes con un horario más normal.
-¿Recuerda los números que le proporcionaron el premio?
-Sí, me parece que eran 1, 7, 10 y 11. Al principio no te lo crees. Pero a las seis de la tarde me confirmaron que yo era la ganadora del coche.
-¿Es muy antiguo su coche actual?
-No, compramos el coche hace apenas dos años, es un Ford Focus... y aún lo estamos pagando.
-¿Cuántos kilómetros hace al día?
-Entre mi casa de Lugo y mi trabajo en Begonte, alrededor de unos cincuenta kilómetros entre la ida y la vuelta.
-¿Motivo para que el coche sea para usted?
-Bueno, ya digo, los horarios son perfectamente compatibles, pero el coche me ha tocado a mí, ¿no? [ríe]. Pero he de decir que si yo me alegré por ganar un Audi, mi marido daba botes.
-¿Y si le toca un segundo Audi?
-Con uno llega, sería mucha casualidad. Pero seguiré comprando el periódico. Y rascando, claro, no vaya a ser.
-¿Alguna sección preferida en las páginas?
-Ninguna en especial pero sí tengo una costumbre, siempre empiezo por la última página.