En directo | Una peligrosa confusión La asociación Gallaecia denuncia que hay personas que se hacen pasar por miembros de este colectivo para pedir a las bodegas cajas de vino destinadas a supuestas promociones
29 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La asociación de sumilleres Gallaecia ha distribuido una circular entre sus asociados para que aprovechen todas las ocasiones que se les presenten para dejar muy claros los verdaderos objetivos de este colectivo y evitar así que les puedan confundir con impostores. Desde hace un par de años, los sumilleres tienen constancia de que hay quien les suplanta para solicitar cajas de vino a las bodegas con supuestos fines promocionales, o contratar anuncios en publicaciones con las que Gallaecia no tiene absolutamente nada que ver. «Hace dos años habíamos detectado que una empresa de publicidad llamaba a las bodegas a las que les habíamos distinguido algún vino o aguardiente y les pedía que lo publicitase en sus medios afines. El pasado año localizamos una revista del sector que utilizaba la misma práctica. Este año, uno o varios individuos, alegando ser 'directivos de una asociación de sumilleres', les piden una caja de vino a cada bodega 'para su promoción'. Por desgracia, algunos bodegueros, los menos informados, se creen que somos nosotros», explica Luis Paadín, secretario de la asociación de sumilleres. En el caso de las peticiones de publicidad, el procedimiento es siempre el mismo. Nada más hacerse públicas las distinciones, quienes suplantan a Gallaecia llaman por teléfono a los bodegueros para felicitarles por haber sido premiados por esta asociación y les invitan a anunciarse en determinados medios. Por lo que respecta a las solicitudes de cajas de vino, los supuestos sumilleres aseguran que se destinan a catas y actos para divulgar las marcas en cuestión. Ninguna de estas prácticas tiene que ver, sin embargo, con las actividades que lleva a cabo Gallaecia, según destacan desde la asociación. En Ribeira Sacra La presencia de los supuestos sumilleres fue detectada en la Ribeira Sacra, concretamente por una bodega de la subzona de Chantada que se puso en contacto con la vocal de Gallaecia en Lugo, Mercedes González. Posteriormente, la asociación tuvo constancia de otros casos, en su mayoría en esta denominación. «Gallaecia -detalla Luis Paadín- es conocida prácticamente por la totalidad de las bodegas de Galicia, pero muchas de ellas, lógicamente, no conocen a todos sus miembros, ni tampoco nuestra forma de operar». La circular remitida a los socios invita a los sumilleres a que, siempre que tengan oportunidad, informen a bodegueros, enólogos, consejos reguladores y medios de comunicación de que Gallaecia «no cobra por promocionar los vinos, ni de manera directa (con dinero), ni indirecta (vía publicidad), ni en especies (botellas de vino)».«Entre todos hemos de tratar que las prácticas de otros no empañen nuestra imagen de eficacia y honestidad, lograda tras siete años de actuaciones de impecable honradez», concluye el comunicado de la asociación. Gallaecia realiza catas de cada cosecha en las distintas denominaciones de origen gallegas para premiar los mejores vinos y orujos, dentro de su objetivo de potenciar los productos de calidad y darle un adecuado tratamiento en el mundo de la restauración. Sus distinciones, que se entregan tradicionalmente en la comida anual de la asociación, quedaron reflejadas por vez primera en el 2004 en una guía editada por Xerais. Para Luis Paadín, llegó el momento de pararle los pies a los imitadores: «Hay que evitar confusiones porque no todos los bodegueros nos distinguen y al final pueden creer que, como los políticos, todos los sumilleres son iguales».