EL CRISOL | O |
23 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ES LO QUE pensarán los responsables del Obispado de Lugo que reciban el escrito del Concello de Lalín, solicitando la limpieza de una finca propiedad de la Iglesia en la parroquia de Vilatuxe. Y es que el ayuntamiento no se ha andado con contemplaciones a la hora de exigir al obispado que rige el lalinense Fray José Gómez que actúe en unos terrenos próximos al colegio público Vicente Arias de la Maza, en la citada parroquia, ante el riesgo de incendio y condiciones de insalubridad que presentan, asegura el ayuntamiento. El plazo que el Concello da al Obispado es de un mes improrrogable, y anuncia que en caso de incumplimiento podrían imponerse multas de 300 a 6.000 euros. Los inflexibles términos del comunicado, y el hecho de hacerse público, pueden obedecer por un lado a un afán ejemplarizante. Porque, sin entrar a discutir las condiciones de la finca de Os Carballiños, tras la inspección efectuada por técnicos municipales del servicio de Medio Ambiente, no es menos cierto que sin salir del propio casco urbano hay parcelas y solares que necesitarían una actuación al menos igual de urgente; y se conocen desde hace años, denuncias públicas incluidas. Y en este sentido, la dureza con que el Concello se emplea con el Obispado lucense podría servir de aviso a navegantes asilvestrados . La otra opción para leer una solicitud/exigencia digna de ser firmada por un Mendizábal del siglo XXI es que las relaciones entre las administraciones de este mundo, y las del otro, no pasen por su mejor momento. Y se le aplique en consecuencia la legislación vigente, que sabe igual de acondicionamiento de solares que de herencias. Que incluyen propiedades que pasan a integrarse en un patrimonio eclesiástico que está en el Reino de España, que como todos sabemos, es de este mundo.