Un suplente de lujo para Garrido

LÁNCARA

Crónica | Debut de Pablo López como alcalde en funciones de Sarria

04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La ausencia de Claudio Garrido en el día de ayer propició el estreno del primer teniente de alcalde, Pablo López Barrera, como alcalde en funciones, a menos de tres semanas de haber prometido su cargo. En su puesta de largo, el regidor se metió en su papel desde primera hora de la mañana cuando -como suele ser habitual- llegó al Concello. Totalmente seguro en su nuevo papel, Pablo López recibió a todas cuantas personas se acercaron a despachar con el regidor cualquier asunto y atendió las numerosas llamadas que a lo largo de la mañana recibe un alcalde de tanta relevancia como el de Sarria. La realidad es que el aplomo con el que actuó el regidor debutante no debería de sorprender a nadie de los conocen su trayectoria, ya que no hay que olvidar que fue uno de los primeros componentes del primer gobierno democrático sarriano hace 30 años, cuando una buena parte de los funcionarios que ayer visitaron su despacho para solicitar su firma o consultarle alguna actuación no habían nacido o estaban en su más tierna infancia. El azar quiso que en su estreno una de las personas con las que compartió una buena parte de la mañana fue con Violeta Bernardo, concejala que también fue elegida en la primera corporación democrática. Pablo y Violeta no compartieron pleno al renunciar al acta la segunda. Pablo López también evidenció su capacidad para las buenas relaciones institucionales cuando dejó prácticamente cerrada una actuación de la banda sarriana en las fiestas de Láncara a petición del Concello vecino. Al mismo tiempo, atendió con una cortesía exquisita a los vecinos que solicitaron entrevistarse con él y supo actuar con diplomacia cuando los que reclamaban su atención son los que visitan el Concello todos los días por asuntos un tanto banales. Los más sorprendidos fueron los funcionarios, que no estaban al tanto de la ausencia del alcalde titular y la consiguiente delegación de funciones. Una vez repuestos de la sorpresa inicial trataron con él todo tipo de asuntos con normalidad. Claudio Garrido puede por tanto tomarse los días de asueto que estime necesarios. La maquinaria del Concello no se va a parar mientras Pablo López esté allí para engrasarla.