José Ángel Santos, alcalde de Friol: «El campo ya no es un lugar del que hay que huir, hoy implica progreso»

M.A. LUGO / LA VOZ

FRIOL

José Ángel Santos, alcalde popular de Friol
José Ángel Santos, alcalde popular de Friol

Recalca la necesidad de adecuar las parcelas a las necesidades actuales

27 ene 2021 . Actualizado a las 21:08 h.

El alcalde de Friol lanzó en días pasados criticas a la situación del medio rural en Galicia, asegurando que en ese territorio se padecían actualmente dos pandemias. Santos, ganadero de profesión, no dejó a casi nadie indiferente con esas palabras. Él subraya cuál es su criterio: «A la hora de asumir un cargo de servidor público, para mí es inviable pensar que no voy a cumplir con el compromiso adquirido o que al menos no lo voy a intentar por todos los medios. Un alcalde se debe a su pueblo, o por lo menos así debiera de ser».

-Se supone que cuando discrepó públicamente con la política de Medio Rural, ya había trasladado su parecer al conselleiro previamente sin éxito.

-No es así. La discrepancia que he manifestado se debe a la forma de gestión de la Consellería de Medio Rural en los últimos tiempos. No se trata de una inquina personal hacia su titular; pero, evidentemente, la persona que está al frente es la que ha de asumir y responder por las decisiones que toma, para lo bueno y para lo malo: forma parte de la responsabilidad que asumimos al aceptar cualquier cargo público.

-Casi ningún alcalde en la provincia vive de la ganadería o del sector primario. ¿Quizá cuando las decisiones políticas afectan a la propia empresa, como le ocurre a usted, se tiene un mejor conocimiento de las necesidades reales y de las superfluas?

-No hablaría de necesidades reales y superfluas, sino de necesidades existentes. Solo es cuestión de determinar la prioridad de unas y otras. En cuanto a que mi medio de vida esté unido al sector primario, evidentemente eso implica que tenga un conocimiento real del mismo; pero tengo muy claro que la gestión como alcalde no va unida ni tiene un interés mayor por ello, son cuestiones independientes. Como ya dije, me debo a mis vecinos y a sus demandas, y Friol es un municipio ligado al sector primario con una gran superficie agrícola y ganadera, que tiene que ser gestionada de forma eficiente y con instrumentos a la altura de las necesidades. Sin ordenación de las tierras agrarias y sin modernización de las explotaciones estamos abocados al fracaso.

-¿Qué piensa de las aldeas modelo?

-Me da la sensación de que existe un sentir general de que me muestro contrario a la implantación de aldeas modelo. No es así. Quiero aclarar que considero que todos los instrumentos que fomenten el uso productivo de nuestras tierras son necesarios. Las aldeas modelo son un instrumento más, que se podrá implantar en determinadas zonas de Galicia, aquellas que reúnan una serie de características para ello. No es el caso de Friol, donde son precisas otras figuras para aumentar la productividad. Aquí no necesitamos recuperar tierras improductivas, necesitamos superficie. Pero no solo es el caso de Friol: se me ocurre que en todo el interior de la provincia o en O Salnés resulta inviable esta figura. No toda Galicia puede ser un conjunto de aldeas modelo, y para que funcionen han de ser demandadas por los particulares y contar con proyectos viables y sostenibles. De poco vale que se haga un esfuerzo económico inicial por parte de la administración si no se contempla el mantenimiento para su uso y productividad posterior a base de iniciativas privadas. Pero, insisto, es un instrumento más y por ser innovador o diferente no tiene que ser inviable en determinadas zonas. Eso no supone mi rechazo, pero no se ha de primar este instrumento en detrimento de otros que son imprescindibles y cuya utilidad se ha comprobado.

-¿Qué necesita el medio rural para parar la sangría poblacional?

-La despoblación en el medio rural es un tema que afecta no solo a Galicia: la población española creció en los últimos años en torno a un 15 % y ha disminuido un 8 % en las zonas rurales. Esta tendencia es cada vez mayor en los municipios rurales, y son mayoritariamente los jóvenes los que se van. A la vista de esto, está claro dónde hay que actuar. Es necesario generar actividades económicas y empleos de calidad, prestar el necesario apoyo a la agricultura familiar y a la economía social por su fuerte vinculación al territorio y su mejor distribución de riqueza y empleo. El fomento de territorios rurales inteligentes y dinámicos, junto con la innovación y la digitalización, hará que consigamos dar paso al relevo generacional y al empoderamiento de los más jóvenes y que así consigamos el principal objetivo, que es fijar población. Creo que esta crisis sanitaria nos ha abierto un poco los ojos, de modo que ya no se percibe el medio rural como aquel lugar donde no existen recursos y del que hay que huir sino todo lo contrario: el medio rural lleva implícito calidad de vida y progreso.

-¿Si habla de formación en el medio rural, a qué se refiere concretamente?

-Me refiero a la formación en el sector primario, y dentro de este, a la especialización en cada subsector. Hay que desterrar la imagen social negativa y poco valorada de la actividad agraria así como la de su formación, que parece que es de menor nivel social o de menor importancia. Los sectores agrícolas y ganaderos van a ser cada vez más dependientes del nivel de formación y de la innovación, y esta es una realidad ya palpable actualmente. La competitividad que exigen los mercados a los que se deben dirigir los alimentos gallegos y las tendencias en el consumo requieren una formación avanzada y de calidad. Además, debemos buscar el desarrollo de actividades económicas complementarias y también empresas que dinamicen el medio rural. No podemos dedicarnos, por ejemplo, al agroturismo, a la artesanía o al aprovechamiento de recursos forestales si no conocemos los recursos de nuestro territorio y no somos capaces de explicarlos y de ponerlos en valor.

«Cada sector ganadero precisa medidas individualizadas»

Cuando se habla del campo y de sus necesidades, Santos aclara que hay que distinguir entre sectores, pues, dice, hay particularidades.

—¿Qué medidas más urgentes se necesitan para el sector ganadero?

—Cada uno de los sectores ganaderos precisa de medidas individualizadas, pues no sufren los mismos problemas el sector porcino, el vacuno de leche o el de carne, el ovino… Pero la falta de personal en explotaciones es un problema común, que hay que abordar cuanto antes, con la formación de personas jóvenes, que vean el trabajo en una explotación como una profesión de futuro, estable y con un salario digno. En estos momentos es una carencia muy importante, y nos llevará un tiempo el poder contar con personal cualificado en estos sectores, Tenemos que pensar que el futuro pasa por la economía social. Otro de los grandes retos históricos es el de los contratos homologados, y ojalá podamos ver pronto su materialización para superar esta crisis.

«Es necesario fomentar los productos gallegos de calidad en mercados de fuera»

Hablar del campo es también hablar de infraestructuras. Santos define como vital por supuesto, el plan marco de mejora de caminos municipales de acceso a parcelas agrícolas. «Los ayuntamientos pequeños no tenemos la capacidad de realizar las mejoras de estos accesos únicamente con nuestro presupuesto, y si hemos de apostar por la modernización de las explotaciones, nunca será posible de no tener accesos en buenas condiciones a parcelas agrícolas. En estos momentos estamos viendo una disminución de los presupuestos para estas actuaciones, que afectan de modo directo tanto a la gestión de los municipios rurales como a la modernización del sector primario», asegura.

-¿Qué necesita el sector agrícola?

—Creo que la mano de obra cualificada es una necesidad en este sector, que se ve ahogado en perÍodos de cosecha. Todas las medidas que se tomen han de ser a la carta, priorizando las necesidades de los agricultores desde un punto de vista técnico, económico, educativo y político. En los tiempos que vivimos, el fomento de la comercialización de productos gallegos de calidad en mercados foráneos es una necesidad. Hemos de invertir en canales cortos de distribución y en mercados de proximidad, pues el producto que tenemos es inmejorable. El desarrollo de laboratorios vivos en el territorio, con los agricultores como centro de la innovación y todos los agentes implicados trabajando de forma conjunta, es esencial para conseguir un sector agrícola gallego capaz de incrementar su renta, optimizando el uso de insumos y potenciando la comercialización de nuestros productos. Cuando digo que son necesarias medidas políticas, reivindico que estamos aquí para reclamar que en la nueva PAC exista por fin un reequilibrio en el pago por superficie, minimizando las grandes desigualdades existentes y primando a aquellos que hacen un uso sostenible del territorio.

—¿Y qué necesidades ve en el sector forestal?

— Está claro, planificación y ordenación forestal. Necesitamos un plan forestal que no tenga simplemente ese nombre, sino que satisfaga las necesidades de nuestros montes, con un horizonte a largo plazo y con una ordenación clara y precisa de sus usos. Un plan forestal que prime la diversificación de los usos para aumentar la cadena de valor, aprovechando la producción forestal maderera y no maderera.