De Quijotes y Sanchos

MAR GARCÍA

CERVANTES

LA TRIBUNA | O |

21 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

¿QUÉ prefieres un Quijote o un Sancho? Me lo preguntó ayer un viveirense que, con sorna, se dedicó a comparar la actualidad política de Galicia con algunas de las situaciones que viven los entrañables personajes del universal Cervantes que han conseguido resistir el paso nada despreciable de cuatro siglos. El caballero andante capaz de maquillar la cruda realidad con la ilusión de la locura, desde su Dulcinea a los molinos de viento-gigantes o el escudero que sirve a su señor desde la cordura de sus pies en la tierra. De la promesa de un mundo imaginario a la realidad más cruda. Respuesta muy gallega: De Quijotes y Sanchos, como de poetas y locos, supongo que tendremos todos algo, a pesar de las serias dificultades que cada vez se encuentra una para dar un poco de sentido a este circo en el que se ha convertido la política y los políticos. Llegan como pseudoQuijotes armados de lanza vendiéndonos el aire que tenemos o nuevos vientos; se olvidan que como Sanchos los ciudadanos son conscientes (¿o no?) de lo que tiene alrededor, y sobre todo, de lo que no existe y volverá a ser, una vez más, moneda de cambio de una cita electoral. Se les olvida que los políticos están al servicio de los ciudadanos, y no al revés, mal que les pese. ¿Habrá algún sancho que les abra los ojos?