La causa judicial por la situación de la residencia de ancianos de A Fonsagrada determinará si hubo maltrato

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

A FONSAGRADA

Imagen del traslado de los ancianos
Imagen del traslado de los ancianos MIGUEL VILLAR

La jueza tomó declaración como investigados a siete profesionales del centro

31 mar 2021 . Actualizado a las 19:42 h.

La causa procesal abierta contra la residencia de A Fonsagrada (Lugo) tratará de determinar si existió «maltrato habitual y continuado» a los residentes de las viviendas tuteladas de Burón I y Burón II, que la Xunta clausuró la semana pasada. Tras la sesión en el Juzgado de Instrucción de A Fonsagrada para la toma de declaraciones de once personas, la jueza determinó que la causa sigue en fase instrucción para aclarar si los 29 usuarios de los dos centros sufrieron maltrato y si hubo un delito contra los derechos de los trabajadores.

Ya declararon ante la jueza cuatro trabajadoras y tres personas vinculadas con la dirección del centro en calidad de investigadas, según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

También precisaron que la magistrada tomó la decisión de que las siete personas citadas declarasen como investigadas para «una mejor garantía de sus derechos». Durante la misma sesión, también se ha tomado declaración como testigos a otros cuatro profesionales del ámbito de la geriatría y gerontología que no están relacionados con el centro.

Ahora que la jueza ya ha recogido todos estos testimonios, el caso sobre el presunto maltrato de mayores en estas viviendas tuteladas seguirá su curso en fase de instrucción. En todo caso, el estado de alarma alargará este proceso debido a que algunas de las diligencias abiertas no se podrán investigar hasta que finalice la orden de confinamiento.

Mientras tanto, los 29 ancianos afectados serán reubicados en distintos centros de Galicia. Cinco de ellos podrán ingresar en la residencia Rois del municipio, según confirmó la Diputación de Lugo. El resto fueron trasladados a una residencia de O Carballiño por la Consellería de Política Social, después haber recibido el alta en el Hospital Lucus Augusti, donde fueron ingresados tras el cierre preventivo de ambas viviendas tuteladas.

Mantener el arraigo

Los cinco mayores que se quedarán en la residencia pública del municipio -cuando la Xunta lo autorice- son naturales de A Fonsagrada. En este sentido, el presidente de la Diputación, José Tomé, explicó que de esta manera la institución pretende facilitar que estas personas «sigan cerca de sus familiares, vecinos y amigos y puedan mantener el arraigo a su tierra». Tomé mostró su predisposición a colaborar con el Gobierno gallego y recordó que la Diputación «dispone de recursos humanos y técnicos para hacer efectivo el ingreso de una manera personalizada».