El arresto se produjo en la ciudad de Oporto. El recluso aprovechaba los permisos para visitar Vigo pero, en realidad, residía en el país luso. Estaba en prisión por delitos contra la salud pública
11 mar 2026 . Actualizado a las 13:14 h.La colaboración policial entre España y Portugal ha permitido localizar y detener en Oporto a un interno fugado del centro penitenciario de Monterroso (Lugo) que no regresó a prisión tras disfrutar de un permiso ordinario. La operación fue impulsada por agentes de la Policía Nacional y ejecutada por la Policía de Seguridad Pública (PSP) portuguesa. Fueron agentes adscritos al Grupo Operativo de Prevención de la Delincuencia (GOPD) de la Brigada Local de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Vigo-Redondela quienes iniciaron las gestiones para localizar al prófugo tras reunir información que apuntaba a que el hombre se desplazaba de forma itinerante por la ciudad de Vigo.
Las investigaciones permitieron determinar que el fugitivo se había trasladado a la ciudad portuguesa de Oporto «con el fin de eludir el control de las autoridades españolas». Además de su situación de fuga, sobre él pesaban tres órdenes de búsqueda y detención emitidas por distintos juzgados de la provincia de Málaga, todas ellas en vigor. Estaba preso por varios delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Una vez verificados los datos operativos, la Policía Nacional de Vigo solicitó la emisión de una Orden Europea de Detención y Entrega. Gracias a esta medida el fugitivo fue detenido en enero en territorio portugués por la Brigada de Prevención Criminal de la División de Investigación Criminal de la Polícia de Segurança Pública (PSP) de Portugal. Luego, fue entregado en Badajoz a la policía, en la comisaría de Caya-Elvas.
Tras su arresto, las autoridades portuguesas procedieron a la entrega del detenido a agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Badajoz en el Centro de Cooperación Policial y Aduanera (CCPA) de la comisaría conjunta de Caya-Elvas, en la provincia de Badajoz. Desde la Policía Nacional destacan que «la entrega del fugitivo en el CCPA de Caya-Elvas ejemplifica la eficacia de estos mecanismos de cooperación», que permiten «una actuación rápida, segura y coordinada entre ambos Estados».
El arrestado fue puesto a disposición judicial y, finalmente, el pasado 4 de febrero reingresó en el centro penitenciario de Monterroso, al que no había regresado tras finalizar su permiso ordinario.