El feminismo sale a la calle por el 8M en Lugo: «Se os dereitos non se defenden, pérdense»

Lucía Blanco
Lucía Blanco LUGO / LA VOZ

LUGO

Una marea violeta recorrió las calles del centro para pedir igualdad, servicios públicos de calidad o la conciliación como derecho: «Resistimos ante o algoritmo das redes sociais que educa ás novas xeracións na hipersexualización, na cultura ponográfica e na dominación», proclamaron durante la lectura del manifiesto en Santa María, al que siguieron simultáneamente los actos en Sarria o Guitiriz

08 mar 2026 . Actualizado a las 14:44 h.

«Bastará una crisis política, económica o religiosa para poner en cuestión los derechos de las mujeres». Esta reflexión que hacía Simone de Beauvoir el siglo pasado, y que sigue hoy en día de actualidad, volvió a cobrar vida este domingo 8M, Día Internacional de la Mujer, en Lugo. La célebre frase ocupó una de las pancartas que lideró la manifestación, que estaba convocada por la Plataforma Feminista de Lugo. El movimiento partió delante del Edificio Administrativo de la Xunta hasta la Plaza de Santa María en una marea violeta que recorrió las calles del centro.

Cintas, pañuelos, zuecos, sudaderas o jerséis se utilizaron como símbolo de una lucha que busca que «sexan respectados os dereitos acadados polas mulleres». Del manifiesto en Santa María se encargaron tres lucenses en «representación da nosa cidade e que son un orgullo como persoas», recordó Ana Torrón, portavoz de la plataforma. Fueron la cantante Laura Lamontagne, la activista en la lucha LGTBIQ+ Cristal Ramírez y Carmen Granxeiro, escritora y directora de cine.

Lamontagne apeló a la necesidad de seguir alzando la voz por responsabilidad y por respeto a las que lucharon cuando todo estaba en contra. «Non nos conformarmos cunha igualdade que sexa só un espellismo ou unha teoría nas aulas que é moi necesaria pero hai que levala á acción. Non aceptamos a fenda salarial que en Galicia segue castigando ás mulleres, nin a precariedade laboral que ten rostro marioritariamente feminino. Non nos conformamos con seguir asumindo en solitario o peso dos coidados sen unha corresponsabilidade real do Estado e dos homes», señaló durante su intervención.

Servicios públicos de calidad, sanidad universal y conciliación como derecho

Pidió servicios públicos de calidad, una sanidad universal y una vida donde la conciliación «non sexa un privilexio senón un dereito garantido para todas». En este sentido, demandó que los derechos conquistados no dependan de «maiorías parlamentarias ou mudanzas ideolóxicas». «Alzamos a voz porque a historia demostra que se os dereitos non se defenden, pérdense». Por su parte, Cristal, que recordó especialmente a aquellas que sufren el horror de las guerras, habló de la resistencia de un movimiento que no dará ni un paso atrás ante las violencias machistas sean «físicas, institucionais ou económicas» y que se ejercen también a través de las nuevas tecnologías, con las que se reproducen estereotipos y se amplifican los comportamientos machistas.

«Resistimos ante o algoritmo das redes sociais que educa ás novas xeracións na hipersexualización, na cultura pornográfica e na dominación». Pero el manifiesto también quiso poner el foco en el crecimiento del compromiso social y la sororidad. «Podemos dicir que medramos, non só en número de feministas no activismo, senón en conciencia, en convición, en forza colectiva. Medramos no camiño para que o medo cambie de bando», agregó Carmen Granxeiro.

El feminismo, señaló, es el único camino posible para un mundo igualitario, «xusto e nalgún momento definitivamente libre de violencias machistas. Porque non nos conformamos, resistimos e medramos». Estas fueron las últimas palabras de la directora, que recogían el lema de este año y que fueron una vez más coreadas por todos los asistentes en una plaza que estaba a rebosar de mujeres de todas las edades —había muchas niñas— y también de hombres.

El Foro Feminista, que defiende un modelo abolicionista, también realizó su marcha, centrándose en la oposición a la explotación sexual y a la prostitución, que son «violencia patriarcal».

Una marea violeta que recorrió la provincia

Los actos con motivo del 8M recorrieron la provincia de punta a punta. En Guitiriz se organizó otra manifestación, a las 12.00 horas desde el campo da feira, que reunió a numerosas vecinas y vecinos. La movilización estuvo encabezada por la pancarta con el lema escogido por el Concello: «Polo seu pasado, polo noso futuro», que hizo hincapié en seguir avanzando para garantizar la igualdad plena y la libertad de las futuras generaciones. 

En Sarria, antes de la tradicional lectura del manifiesto, tuvo lugar la IX Carrera de la Mujer, Vivas e Iguais, que partió en la calle de la Libertad, y combinó de nuevo la práctica deportiva con el compromiso social. Alrededor de 460 participantes, entre corredores y los que se sumaron a la andaina, se dieron cita en la villa que se convirtió un año más en un punto de encuentro para defender la igualdad a través del deporte.