Una tradición bajo cero en Vilalba: casi 40 años tomando las uvas de Nochevieja en la plaza de Santa María

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

LUGO

La fría temperatura con que empezó el 2026 no desanimó a los que mantienen la costumbre de tomar las uvas en la zona vieja de Vilalba
La fría temperatura con que empezó el 2026 no desanimó a los que mantienen la costumbre de tomar las uvas en la zona vieja de Vilalba

Duarte Barrio y Roberto Méndez se mantienen fieles a la zona vieja como escenario para despedir un año y empezar otro

01 ene 2026 . Actualizado a las 13:25 h.

Hay fechas señaladas en Vilalba. En vísperas de Nochebuena la feria del capón supone prácticamente el inicio de las fiestas navideñas, en las que el municipio puede presumir de ofrecer a la gastronomía un producto estrella. El 31 de diciembre es señalado para muchos porque se cierra un año y se abre otro, y en la capital chairega la fecha tiene un rasgo especial.

Casi 40 años han pasado desde que Duarte Barrio y Roberto Méndez decidieron que ningún sitio era más indicado para tomarse las doce uvas que la plaza de Santa María de su villa. De las palabras pasaron a los hechos, y van ya 36 ediciones de una reunión que para ellos es toda una tradición, tan arraigada como puede ser para otros plantarse en la Puerta del Sol y recibir el año al son de unas campanadas que también se pueden seguir por televisión.

Ha habido años en los que el grupo que se reunía en la plaza de la iglesia de la capital chairega era algo numeroso. Este 31 de diciembre se juntaron los dos pioneros, más un joven que se sumó hace años (Artai Méndez, hijo de Roberto Méndez) y otro amigo más (Miguel Carreira, vecino también de Vilalba). Hubo noches algo tibias y otras de riguroso invierno chairego: Duarte Barrio reconoce que esta pasada noche, más que pasar frío, estuvieron casi congelados.

Ni las bajas temperaturas ni los los fallos del reloj de la iglesia —que, recordó Duarte, lleva años sin funcionar— disuaden a estos vilalbeses de su tradición de tomar las uvas al aire libre. Contra el frío, abrigos o anoraks y gorros; para seguir las campanadas, el teléfono móvil, y para ir un año tras otro a la plaza de Santa María, amor a Vilalba y sentido de la amistad. Duarte Barrio lamentaba este 1 de enero que el Concello, que el 31 a mediodía organizó una fiesta, no apueste más por la zona vieja para esas actividades. Mientras tanto, él y otros mantienen su tradición.