Darrun Hilliard, jugador del Bilbao Basket: «Entiendo que digan que lloras al llegar y al irte de Lugo, es un lugar especial»
LUGO
El alero, ex del Breogán, regresa al Pazo por primera vez desde su marcha
19 dic 2025 . Actualizado a las 20:36 h.Darrun Cordell Hilliard II (Bethlehem, Pennsylvania, 1993) jugó la pasada temporada en el Breogán durante 26 partidos siendo decisivo para la holgada permanencia promediando 13.6 puntos, 3.3 rebotes y 3.7 asistencias con un 33.1 % en triples. Ahora, su media en el Bilbao Basket es de 13.1 puntos, 2.6 rebotes, 2.4 asistencias y 1.3 recuperaciones con un 52.6 % en tiros de dos y 30.9 % en triples en la ACB y 10.3 puntos en la FIBA Europe Cup. Un escolta-alero de tiro exterior, media distancia y penetrador, así como con notable visión de juego y manejo de balón. Seguramente, uno de los jugadores de la historia del Breogán con más experiencia y en mejor situación de su carrera en el momento de su llegada a Lugo. El Breogán recibe a su Bilbao Basket este domingo en el Pazo dos Deportes de Lugo (12 horas, DAZN).
- ¿Cómo se está sintiendo estos primeros meses en el Bilbao Basket?
- Me siento muy bien. Creo que el equipo que tenemos es muy bueno y el entrenador es muy bueno. Estoy en una ciudad fantástica, Bilbao ofrece muchas de las mismas similitudes que mi ciudad natal en Estados Unidos, quizás un poco más grande, pero tampoco demasiado grande en cuanto a que Bilbao tiene todo lo que necesitas, pero tampoco hay demasiado tráfico ni cuestiones que hay habitualmente en las grandes ciudades, así que diría que es lo mejor de ambas ciudades.
- ¿Por qué fichó por el Bilbao Basket?
- Fue una gran oportunidad. Tenía muchas ganas de quedarme en la ACB si no tenía opción de un equipo que juegue la Euroliga. Tuve algunas ofertas mucho más elevadas en diferentes países, pero realmente por el bien de mi familia pensé que quedarme en España era lo mejor para nosotros a largo plazo y por eso me decidí por el Bilbao.
- ¿Cómo es Jaume Ponsarnau como entrenador?
- Yo elegí fichar al Bilbao Basket por Jaume. Tengo 32 años y he visto muchos entrenadores, he estado con muchas personalidades y Jaume es uno de los mejores, es exactamente lo que necesito en este punto de mi carrera. Jaume es de los que te deja resolverlo todo, pero también te da consejos y cuando te da un consejo suena a consejo, pero es un consejo diligente y directo.Es muy bueno poniéndote en posición para que demuestres tus habilidades.Te da la libertad de impactar en el juego de muchas maneras diferente y también es muy inteligente. Habla muy bien en inglés y eso es muy importante, habla un inglés genial. Es muy bueno poniendo a los jugadores en diferentes posiciones, pidiéndoles una cuestión u otra, pero también nos da libertad pidiéndonos una cuestión u otra. Al mismo tiempo, jugamos con los instintos y somos agresivos. Espero que sigamos peleando batallas juntos.
- ¿Cuál es el nivel de la FIBA Europe Cup usted que jugó en la Euroliga y en la BCL?
- Es diferente. Hay una gran variedad de equipos. Son lugares diferentes y canchas donde no he jugado nunca porque, como bien dices, jugué Euroliga y BCL. Esta temporada he jugado en Georgia y ahora vengo de jugar en Eslovaquia. Nunca había jugado en estos lugares y eso es positivo. Estoy viendo más mundo de lo que creía. También hay mucho más talento joven por ahí. Son jugadores que intentan abrirse camino y escalar posiciones. Es una buena competición, está creciendo y va a mejorar.
- ¿Cómo es su vida en Bilbao? ¿Es similar a su etapa en Vitoria?
- Cuando estaba en Vitoria yo tenía un hijo y ahora tengo tres, así que la vida es un poco diferente aquí en Bilbao, un poco más ajetreada, más ajetreo. Por el bien de mi familia, los niños van al colegio de nueve de la mañana a cuatro de la tarde y luego normalmente mi hija tiene clase de baile o mi hijo entrena al baloncesto. Y obviamente también pasamos mucho tiempo con el bebé, así que es mucho para mi mujer y para mí. Sigo buscando una niñera si hay alguna dispuesta (se ríe), pero es genial. Es muy buena ciudad. Bilbao es perfecto para nosotros. Queremos mucho al País Vasco y me gusta.
- ¿Qué destaca de sus compañeros escoltas Margiris Normantas y Justin Jaworski?
- Son buenos jugadores. Ambos debutan en la ACB, pero se adaptaron muy bien. Justin y yo somos de la misma región en Estados Unidos. Soy mayor, así que es genial poder ayudar a alguien que conozco a impulsar su carrera. Margo es un tío que juega con muchísima intensidad en el buen sentido, sabe cómo ganar partidos y estoy agradecido de tenerlo como compañero. A los lituanos les encanta el baloncesto y siempre lo respetaré.
- ¿Cómo valora su temporada pasada en el Breogán?
- Qué duro, tío. Empezó de una forma que me obligó a usar mucho el diálogo interno, la confianza en mí mismo, la introspección, por así decirlo, porque me estaba enfrentando a una situación diferente. Obviamente, todo el mundo sabe qué tipo de entrenador teníamos al principio. Y sí, fue mucha confianza en mí mismo, introspección y simplemente recordarme quién soy y para qué me trajeron a Lugo. Empezó un poco lento, pero cambiamos de entrenador con Luis (Casimiro), él y yo hablamos un poco más en el mismo idioma en cuanto al baloncesto, vimos el juego de la misma manera y fue más bien como si hubiéramos tenido un mejor entendimiento entre nosotros. Eso era lo que realmente buscaba cuando llegué a Lugo. Al llegar, esperaba un entendimiento y era completamente diferente de lo que pensaba que iba a ser. Y no es culpa de nadie. Simplemente fue diferente. Cuando llegó Luis volví a comprender cómo se debe jugar el juego y cómo él quiere que se juegue y cómo vamos a ganar partidos de aquí en adelante. Fue una temporada larga, empezó lento, pero estuve contento. Mejoramos cada vez más con cada partido y cada día.
- ¿Cómo fue su vida en Lugo?
- ¡Wow! La vida en Lugo era genial. Hacía un poco de frío, pero era genial. Era algo que también necesitábamos en aquella época. Era una ciudad pequeña donde podíamos ir andando a todos lados sin problema. No teníamos que esperar por el tráfico ni nada parecido, lo cual era genial. Nuestro hijo nació allí, fue genial. Nos fue gustando. Todavía tenemos amigos en Lugo. Así que entiendo que digan que lloras al llegar, pero también lloras al irte. Es un lugar especial. De verdad que lo es.
- ¿Cuál es su rincón favorito de Lugo?
- Tenía varios sitios favoritos a los que iba a comer con mi mujer. Uno de ellos era Jarabicha. Espero estar expresándolo bien. La comida estaba genial y era un lugar genial. Es un sitio donde se come genial. El hijo de uno de los dueños jugaba en el equipo de fútbol de mi hijo en Lugo. Como puedes ver, hicimos algunos amigos. Todavía tenemos algunos contactos en Lugo.
- ¿Cuáles fueron sus mejores partidos en el Breogán?
- ¡Es difícil! Debo dejar que la afición responda porque jugamos muchos buenos partidos, ya sea en el Pazo o fuera. Jugamos muchos buenos partidos y terminamos ganando, luchando y ganando así que fue genial.
- ¿Con qué compañeros del Breogán tuvo más afinidad baloncestística?
- Tuve muy buenos compañeros, como Charlie Moore, Jordan Davis, EJ Onu, Toni Nakic o Sani (Aleksandar Aranitovic). Mi amigo Dae Dae Grant llegó tarde. También Dragan (Apic) o mi amigo Edo (Edin Atic), que ahora mismo está arrasando en Bosnia. Teníamos un montón de buenos chicos. Ah, y mi amigo (Jordan) Sakho y, por supuesto, el capitán Erik (Quintela). Todos éramos geniales, todos geniales. podíamos hablar siempre entre nosotros.
- ¿Cómo eran Luis Casimiro y Veljko Mrsic como entrenadores?
- Son estilos diferentes. Sentí que cuando llegué a Lugo tenía una idea de cómo sería. y, cuando llegué, fue un poco diferente. No fue exactamente como me lo explicaron y me costó un poco acostumbrarme, adaptarme y entenderlo. Pero cuando llegó Luis fue refrescante. En cierto modo hablábamos el mismo idioma, vemos el juego de la misma manera. Bueno, él es un poco mayor, así que no puedo decir que hayamos visto la vida de la misma manera porque él ha visto mucho más que yo, pero nos entendimos más personalmente y eso también se trasladó del entrenador al jugador, así que tuvimos muchas buenas charlas antes y después de los entrenamientos sobre casi todo tipo de cuestiones. Respeto mucho a Luis. Es una gran persona y obviamente respeto su trayectoria como entrenador. Y sí, fue genial. Fue genial cuando llegó Luis. Y también es uno de mis entrenadores favoritos. Me recuerda un poco a Jaume (Ponsarnau). Sabes, él me presentó a Jaume, por así decirlo, en cuanto a la actitud, el estilo de entrenamiento y la humildad, todas esas características diferentes que tiene Luis. Jaume también podría tenerlas, así que sí.
- ¿Cómo surgió la oportunidad de fichar por el Unics Kazán?
- Sinceramente, ni siquiera quería ir. No quería ir. No quería ir a Rusia. No quería dejar a mi familia. Simplemente no quería volver a Rusia. Al salir del CSKA, me dije a mí mismo que no quería volver a tocar Rusia simplemente por el choque cultural que me causó, por así decirlo. Pero, obviamente, fue bueno. Fue una buena oportunidad y un buen sueldo.Y es algo con lo que mi familia se sentía cómoda, así que no me arrepiento, pero tampoco puedo decir que lo volvería a hacer.
- ¿Qué le decían los aficionados del Breogán cuando le veían por Lugo cuando volvió de Kazán porque su familia siguió en Lugo?
- Siempre que me veía por la calle, la afición sentía curiosidad por saber qué iba a pasar, si volvía a Lugo. Y, claro, en aquel momento corrían noticias sobre Bilbao, así que fue un poco frustrante para mí, no para mí, pero quizá cuando a mi hijo le preguntaban en el colegio y cuestiones así o cuando andábamos en familia y nos preguntaban. Esa situación era un poco frustrante. Fue diferente, pero estaba bien. Sé que a la gente le importaba y quería saber qué iba a pasar con su equipo y con su club. Y lo entendí perfectamente. Así que, sí, hubo preguntas, comentarios y cuestiones así, pero no nos incomodó en absoluto. Lo entendimos, este deporte implica estas preguntas y agradecimos el cariño.