El cura de la Terra Chá que denuncia con un belén el abandono de zonas rurales: «Necesitamos servicios»

X.M.P. LUGO / LA VOZ

LUGO

El nacimiento se ha instalado en la capilla de san Antonio, en la parroquia xermadesa de Momán
El nacimiento se ha instalado en la capilla de san Antonio, en la parroquia xermadesa de Momán

Luis Rodríguez Patiño instala en una parroquia de Xermade un nacimiento con alusión a problemas de pequeños municipios

25 feb 2026 . Actualizado a las 17:52 h.

El rey Herodes vive bien en su palacio y el pueblo le importa poco. El niño Jesús tendrá que viajar unos 20 kilómetros con sus padres para que lo consulte un pediatra, y el desplazamiento se hará por una carretera cuyo estado será mejorable. En ese viaje, además, se harán compras y otros trámites porque en el pueblo ya no quedan tiendas.

El sacerdote Luis Rodríguez Patiño ha aprovechado este año el nacimiento de Momán (Xermade), parroquia que atiende junto con la de Labrada (Guitiriz) y otras de Monfero y de Aranga, para llamar la atención sobre problemas de actualidad. «Necesitamos servicios», dijo este jueves para expresar la intención que quiere trasladar esta Navidad. Lo que se podrá ver en el belén, cuyos preparativos está ultimando y que se podrá visitar en la capilla de san Antonio, es una situación que, como reconoce, está directamente basada en lo que ocurre en esa parroquia xermadesa y en otras de Galicia.

Solo queda un bar en un pueblo donde no bastaban los dedos de las manos para contarlos todos, mientras aumenta el número de casas vacías y la población que queda va envejeciendo. Esa es la realidad de Momán, aunque Patiño sostiene que es una situación presente en otras muchas zonas de Galicia y que quiere poner de manifiesto. Retrocediendo unos 2.000 años, el párroco, conocido por opiniones a menudo alejadas de las de la jerarquía de la Iglesia católica,  asegura que hoy el niño Jesús tendría que recorrer kilómetros para cualquier trámite.

Además del significado religioso, en el belén hay casi una llamada de socorro, como reconoce este sacerdote. «Hacen falta servicios para que la gente no se marche», recalca Patiño. Vecinos de la parroquia colaboraron con él para preparar el nacimiento.