Fede San Emeterio: «José Amo tiene un golpeo de balón en largo y en corto de lo mejor que he visto»

Millán Gómez LUGO / LA VOZ

LUGO

El pivote de la Ponferradina, rival del Lugo, jugó 104 partidos en Primera División

14 nov 2025 . Actualizado a las 18:27 h.

Federico San Emeterio Díaz (Sierra de Ibio, Cantabria, 1997) fichó este pasado verano por la Ponferradina procedente del Cádiz, con el que jugó tres temporadas en Primera y una cuarta y última en Segunda. Ha jugado hasta la fecha 10 partidos con la Ponferradina, 6 de ellos como titular. Un mediocentro de equilibrio táctico, de posicionamiento, sobresaliente recuperador de balón, técnico en el pase y con liderazgo. Jugó 104 partidos en Primera División con el Valladolid y el Cádiz. Ascendió a Primera con el Granada en 2019 y con el Valladolid en 2022. Su Ponferradina, novena con 15 puntos, recibe al Lugo, décimo con 14 puntos, este sábado en El Toralín (20 horas, LaLiga+ y FCPlay) en la duodécima jornada de Primera Federación.

- ¿Cómo se está sintiendo en la Ponferradina?

- Bien, muy cómodo en la ciudad y en el equipo. Ahora mismo están llegando ya los resultados que al principio nos habían faltado. Por mi parte, estoy muy cómodo y muy contento de momento.

 - Jugó cinco temporadas en Primera División y viene de jugar una temporada en Segunda División. ¿Cómo fue el proceso de fichar por un equipo de Primera Federación?

 - Bien, para nada he notado ese salto en cuanto al día a día. La Ponfe es un club que tiene una estructura de fútbol profesional, que es donde yo estaba. Entonces, en ese sentido ha sido todo más fácil. Y luego, a nivel personal, venía de la temporada pasada y la anterior donde no había tenido la continuidad que yo quería por lesiones y por minutos. Vi una oportunidad en la Ponfe para volver a reencontrarme en ese sentido y que esta temporada vuelva a encontrar esa confianza, ese ritmo que todo jugador quiere.

 - ¿Cómo es Fernando Estévez como entrenador?

 - Muy bien de momento. Es un entrenador y un cuerpo técnico que trabajan muy bien, estudian muy bien al rival, son currantes 24/7 prácticamente y, en ese sentido, nos ponen muchas facilidades a la hora de interpretar a los jugadores, nos da muchas claves de posibles rivales. Luego, en el día a día son personas muy cercanas, que están cerca del jugador, que tienen esa autoridad necesaria, pero también esa cercanía con los jugadores. 

 - ¿Qué le pide Fernando Estévez a nivel táctico?

 - Somos un equipo que se ve que está bastante trabajado. Nos estamos encontrando fuertes en estos últimos partidos manteniendo esa portería a cero también. Nos pide mantener el orden, buenas presiones y, a la hora de transitar, intentar atacar la portería rival. En los últimos partidos se ha visto un equipo sólido y defensivamente encajando muy poco, que era lo que teníamos pendiente de las primeras jornadas. A la hora de atacar, sobre todo buscar esa profundidad y también a balón parado. Hemos marcado un gol a balón parado. 

 - ¿Le gusta jugar más como pivote solo o acompañado?

 - Yo he tenido épocas en las que he jugado tanto solo como acompañado y me encuentro cómodo en ambos contextos. Aquí estamos jugando más con doble pivote, hemos jugado así todos los partidos y me encuentro muy cómodo. Soy un jugador que me adapto también al compañero que tengo al lado y con el que esté, no soy cuadriculado en ese sentido. Entonces, me encuentro muy cómodo en ese doble pivote.

- Su compañero Andoni López fue jugador del Lugo. ¿Qué destaca de él a nivel técnico-táctico?

 - Destaca el golpeo. Es un jugador que tiene muy buen centro, ya sea desde línea de fondo o tres cuartos pone muy buenos balones y muy tensos. Tiene ese buen pie y luego también esta temporada ha podido meter dos goles y otra asistencia, así que nos está aportando en ataque. Es un lateral izquierdo completo. 

 - ¿Qué referencias tiene del Lugo actual?

 - Es un equipo con buenas individualidades, tiene jugadores que han demostrado ya su valía tanto en esta categoría como en categoría superior. Es un equipo completo al que le gusta mucho el trato de balón, siempre intenta dominar los partidos y yo creo que es la propuesta que van a traer aquí porque así juegan tanto en casa como fuera, así que nosotros intentaremos buscarles las cosquillas. Es un equipo trabajado. 

 - ¿Le gusta especialmente algún jugador del Lugo?

 - Yo te destacaría a José Amo porque he estado con él y no soy objetivo en ese sentido, pero es un jugador que me encanta. Compartí vestuario con él en el Sevilla. Tuvo la mala suerte de tener lesiones de larga duración, pero me sigue pareciendo un central espectacular, tiene un golpeo de balón en largo y en corto de lo mejor que he visto. Y luego también es muy duro al choque, muy completo. Lo conozco y sé que es muy buen jugador. 

 - ¿Qué referencias tenía del Lugo cuando el equipo y usted coincidieron en Segunda División? Y también de cuando Borja, su hermano, jugó en el Lugo. 

 - Sí. Yo ya me enfrenté al Lugo anteriormente en la época de Quique Setién, hace ya tiempo (se ríe). Entonces, tengo la imagen de un equipo dominador. Ese Lugo me acuerdo que jugaba muy bien al fútbol y te avasallaba. Recuerdo un partido con el Racing (de Santander) y realmente pasarlo mal, en el sentido de que era un equipo muy dominador con balón. Siempre me ha dado la sensación de un club humilde, pero para bien en el sentido de que siempre explotaban al máximo los jugadores que iban a Lugo, se revalorizaban mucho en Lugo y el Lugo hacía las cosas bien. Ahora mismo no tengo mayor referencia que lo que puedo ver el fin de semana. Borja estuvo poco tiempo, pero él siempre hablaba maravillas tanto de la ciudad de Lugo como del club. Él estuvo muy contento. Ahora mismo, no sé, pero lo que puedo ver en cuanto a estilo de juego es que sigue en esa dinámica. No sé cómo estará en lo demás. 

 - Usted siempre me ha parecido un jugador similar a Fernando Seoane. ¿Siente lo mismo?

 - Sí. Pita-Seoane era la dupla, no sé cuántos partidos jugarían juntos en el Lugo, pero muchísimos. Mi hermano siempre me habló maravillas de él. Borja tenía buena relación con Seoane en el sentido de que es una persona sencilla, humilde y predispuesta a todo. La comparativa, la posición es la misma, prácticamente de número seis y siempre fue un jugador que me gustó, además de por el buen fútbol que hacía el Lugo, porque Seoane me parecía un tío currante con una carrera muy larga y que se la curró de principio a fin. Es una comparativa que me halaga.

 - ¿Qué aprendió usted de su hermano Borja?

 - Nosotros nos hemos criado siempre juntos. Entonces, a nivel competitivo siempre nos hemos hecho mejores (sonríe), cualquier situación de competición en el día a día era una prueba para ganar al otro. Tenemos ese gen competitivo, de luchar, de intentar siempre mejorar y eso ha sido por la cantidad de competiciones que hacíamos en todo (se ríe). Borja siempre ha tenido humildad. Él ha estado en categorías superiores, luego le ha tocado estar en categorías más bajas, como Primera RFEF o Segunda RFEF, y siempre ha tenido esa humildad, ese trabajo, esa constancia, que aparte de donde estés siempre tienes que tener y no debes perder. Él nunca lo ha perdido. Más allá de lo futbolístico, que puede gustarte más o menos, para mí eso en la vida es prioritario y es algo que nunca se le ha olvidado, siempre lo ha tenido presente. Es para destacar y todo el mundo destaca de él su humildad, no yo porque sea su hermano.

 - ¿Sufrió emocionalmente cuando usted fichó por el Sevilla FC saliendo de su Racing de Santander, que estaba en un contexto deportivo y económico complicado, junto a su hermano Borja?

 - Sí, fue duro por salir de mi casa. Era la primera que salía fuera y siendo muy joven. Entonces, sales al mundo exterior sin saber qué te vas a encontrar y lógicamente es duro la primera vez, la primera vez siempre es diferente, pero también íbamos con una ilusión y una oportunidad de ir a una filial en Segunda División como un Sevilla. Era una oportunidad muy buena. Sabíamos que era una oportunidad para nosotros para meternos en el mundo profesional otra vez y para dar un salto. Entonces, fuimos contentos e ilusionados, pero lógicamente tristes por todo lo que dejábamos atrás porque no solo dejábamos a la familia, sino dejábamos atrás al club, a nuestro club, el de toda la vida y el que siempre habíamos mamado con todo lo que conlleva. Entonces, fue duro, fue duro.

 - ¿Cómo era Diego Martínez como entrenador en el Sevilla Atlético y en el Granada?

 - Me marcó, por supuesto, ha sido el entrenador que más me ha marcado en mi carrera, no solo por el Sevilla, sino porque fui a Granada con él. En esa primera temporada vas con el miedo de salir de casa y te encuentras con un entrenador que te potencia al máximo, confía en ti y saca lo mejor de cada jugador. E hicimos una gran temporada. Fue un año de transición en cuanto a muchos cambios de jugadores, jugadores más contrastados se van, vienen jugadores muy jóvenes y la siguiente temporada sufrimos mucho, acabamos con el descenso y fue muy diferente. Pero la valoración fue súper positiva de las dos temporadas, estar en Segunda División compitiendo de tú a tú contra grandes clubes jugando en un filial son años de mucho aprendizaje y que te ayudan mucho a la larga. La primera temporada vimos la cara buena de todo disfrutando de un equipo súper alegre, atrevido y joven. Ves cómo a la larga puede cambiar mucho de un año a otro, que el fútbol no tiene memoria y vale lo que hagas día a día. 

 - ¿Cómo recuerda el ascenso a Primera División con el Granada en 2019 junto a compañeros que jugaron en el Lugo como Víctor Díaz, Ramón Azeez y Fede Vico?

 - Muy bien, fue una temporada histórica e inolvidable. Un ascenso a Primera División te da la oportunidad de ponerte en el escaparate ya de primer nivel. Fue una temporada que disfrutamos muchísimo y fue rodado. Diego Martínez sacó el máximo de la plantilla, que ya conocía, y nos cambió la vida a muchos jugadores porque dar el salto a Primera División son palabras mayores. Has hecho referencias a jugadores del Lugo, pero si me tengo que quedar con uno es con Víctor Díaz, que era el capitán, el que ponía la cordura en todo y las palabras sabias. También se notó que a nivel de veteranía y jerarquía había jugadores que aportaban mucho más allá del campo, mantenían la unión en el vestuario, un poco todo lo que rodea al fútbol, que a veces solo se ve lo del campo, pero éramos una piña y se notaba gracias a jugadores como Víctor Díaz en este caso, que era el capitán. 

 - Usted jugó cinco temporadas en Primera, dos en el Valladolid y tres en el Cádiz. ¿Dónde se vio el mejor nivel competitivo de Fede San Emeterio?

 - Las temporadas de Valladolid fueron años en los que me pilló un poco joven todavía después de venir de Granada, era mi primera experiencia en Primera y cambia, no tiene nada que ver. Entonces, me pilló un poco joven. Disfruté muchísimo. Vives como en un sueño porque es lo que has soñado siempre, que es encontrarte en Primera División. Luego cuando voy a Cádiz, y creo que por ahí va tu pregunta, me encontré mejor porque veía mayor madurez, ya no en mi juego, sino en mi día a día. Entonces, lo pude disfrutar incluso más y ahí hicimos un equipo muy sólido, muy comprometido. Tuvimos la mala suerte de descender, pero las dos permanencias son inigualables. Fue donde mejor me encontré. No quita que en Valladolid también hiciéramos una temporada espectacular, otra permanencia y muy bien. Tuvimos otro descenso, pero también hubo momentos muy buenos. 

 - Luis de la Fuente fue su entrenador en los tres partidos oficiales que usted jugó con la selección española sub-19. ¿Cómo era Luis de la Fuente en aquel momento?

 - Sí. Ahora está al máximo nivel y tuve la suerte de compartir con él pequeños momentos. Era un entrenador que priorizaba mucho el grupo y le gustaba la disciplina más allá de lo que te digo del campo porque es diferente, pues en categorías inferiores de la selección española estás muy cuadriculado a un sistema o a una forma de juego que viene dada por la selección mayor. Entonces, los entrenadores tienen menos margen de maniobra en una base, pero Luis le daba mucha importancia a lo extradeportivo, a la disciplina, al entrenamiento, a todo. Era muy cercano, siempre fue muy cercano conmigo y luego con Borja también cuando él fue al Europeo (sub-19 ganando la medalla de oro). Siempre fue muy cercano. Luis de la Fuente es muy agradecido con el jugador currante y disciplinado.