«Fai as mellores navallas de Galicia»

María Guntín
María Guntín OS ANCARES / LA VOZ

LUGO

Carlos Castro

Bernardino Quiroga (Os Ancares, 1953) aprendió el oficio de mayor. Para hacer navajas o cuchillos, él solo se encarga de subir al monte para recoger madera, fabricar el carbón y poner en marcha la fragua

07 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Puede presumir de ser el último herrero y carbonero de Os Ancares. «Aprendín eu só, pero esperei a facerme vello», explica con sorna Bernardino Quiroga Rodríguez, que nació en San Robredín, una aldea remota de Os Ancares. Tras muchos años en Bilbao, trabajando en el sector de la construcción y en el minero, regresó a su lugar natal para recuperar un oficio casi olvidado en la provincia de Lugo, y también en Galicia. Sin embargo, hierro y carbón corren por su sangre: «A miña bisavoa era de Santa Eulalia de Oscos, unha comarca coñecida nisto da ferrería», precisa.

Bernucho es como lo conocen en su parroquia, Cereixido. Al ver «afumear» las uces no puede evitar recordar los devastadores fuegos que azotaron Os Ancares hace cuatro años: «O que eu fago de recoller madeira do monte tamén axuda a mantelo limpo e a que non arda», dice orgulloso. Aún recuerda con pavor aquellos días en los que temió por su hogar y su tierra: «O que vivimos foi un inferno».

Pero Bernardino Quiroga cambia rápido de semblante y pasa a hablar de un oficio que le vino, en parte, sobrevenido. «Vou polas uces ao monte, fago carbón, e despois utilízoo para facer a fundición», narra el lucense.