La llama del Arde Lucus se aviva

Laura López LUGO / LA VOZ

LUGO

La guardia pretoriana desplegó su majestuosidad desfilando por el centro de una ciudad que volvió a reencontrarse con su historia
La guardia pretoriana desplegó su majestuosidad desfilando por el centro de una ciudad que volvió a reencontrarse con su historia Carlos Castro

La ciudad disfrutó con cautela de la fiesta de recreación histórica. La lluvia y la pandemia alejaron las aglomeraciones, aunque hubo más afluencia que el viernes

19 jun 2021 . Actualizado a las 19:20 h.

Ni la lluvia ni las distancias impidieron que Lugo volviese a ser, de nuevo, Lucus Augusti. Y aunque ni de lejos se vivieron las estampas de antaño con calles y campamentos a rebosar, las asociaciones, los vecinos y visitantes consiguieron mantener el espíritu del Arde Lucus. Lo resumía este sábado Miguel Alvelo, presidente de la Cohors III Lucensium, a las puertas de su campamento: «Queremos que non se apague o lume, aínda que con esta chuvia estanos custando. Pero hai que darlle un premio á xente de Lugo polo seu civismo», afirmaba.

El del sábado fue el día grande del Arde Lucus, y aunque la jornada registró mucha más afluencia de gente que el viernes, la pandemia y la lluvia dispersaron cualquier atisbo de aglomeración. La propia organización impedía la muchedumbre, ya que las medidas de seguridad incluían control de aforo en todos los campamentos, además de otras medidas de higiene, como gel hidroalcohólico. En el parque de Rosalía, por ejemplo, hay instalado un circuito perfectamente definido para recorrer las exposiciones, los puestos y las cabañas. Además, los campamentos se diseñaron teniendo en cuenta el contexto de pandemia, con espacios mucho más abiertos y amplios.

Esta nueva disposición y la ausencia de aglomeraciones permitieron, por otro lado, que quienes se echaron a la calle a vivir el Arde Lucus disfrutasen con más detenimiento de todos sus atractivos, que son muchos: actuaciones teatrales, recreaciones históricas, exposiciones, demostraciones en vivo de oficios tradicionales y prácticas romanas y castrexas... desde la simbología celta que explicaban en Lugdunum a los visitantes, a la demostración gastronómica que ofrecían en Terra Copora.