¿Por qué hay que pagar a los comuneros por cuidar la Serra do Xistral?

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

LUGO

La presencia de ganado caballar de monte es un rasgo característico de O Xistral
La presencia de ganado caballar de monte es un rasgo característico de O Xistral LIFE IN COMMON LAND

Comunidades de montes que cuiden el terreno cobrarán por los resultados

13 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La riqueza natural de la Serra do Xistral es conocida por científicos y por investigadores, que saben de la importancia de los brezales y de las turberas que abundan en esa zona en la que limitan la Terra Chá y A Mariña. Su conservación no depende solo de la atención de estudiosos sino también de vecinos, algo que se recoge en el proyecto Life in common land, impulsado por la Diputación de Lugo con la colaboración de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y de la Universidade da Coruña (UDC).

Los pagos se harán efectivos el año próximo, cuando acabe el citado programa. Las comunidades de montes que podrán aspirar a las ayudas son las de Montouto (Abadín), A Balsa (Muras), Teniente e Xistral (Muras), Silán (Muras), O Cadramón (O Valadouro), Santo Tomé (O Valadouro), Frexulfe (O Valadouro), Vilacampa (O Valadouro), Laxamoura (Xove), Boimente (Viveiro) y Miñotos (Ourol). Para esas once entidades se prevé una entrega de 300.000 euros en total.

¿Es novedoso el sistema que prevé aplicar la Diputación?

Sí. César Blanco, investigador de la Escola Politécnica Superior del campus de Lugo (USC), afirma que es una herramienta de la que se habla desde hace tiempo, aunque con pocas aplicaciones hasta ahora. Hay un caso en Andalucía que, dice Blanco, puede considerarse algo parecido a este y que consistió en pagos a ganaderos que llevaban sus ovejas a pastar a zonas de cortafuegos para tenerlas limpias.

Pero agrega que ese ejemplo de Andalucía era un pago por servicios, mientras que el de O Xistral será un pago por resultados de conservación. «No se dan ayudas, sino que se prioriza un resultado que se intenta lograr», subraya. El resultado que se evaluará será la conservación de los brezales y de las turberas.

¿Cómo se puede conseguir esa anhelada conservación?

Se cree que los comuneros, como gestores del territorio, pueden realizar esa tarea. El hábitat que hace de O Xistral un espacio singular está muy vinculado con el mantenimiento de actividades tradicionales como son la ganadería vacuna y la caballar. Para lograr el objetivo, es necesario disponer de un conjunto de indicadores que ayuden a evaluar el grado de conservación.

¿Cómo se medirá la conservación que generará los pagos?

En brezales, explica Blanco, se tendrá en cuenta la presencia o la ausencia de especies invasoras: la presencia será un aspecto malo, y la ausencia, uno bueno. También se medirá si hay o no lugares con problemas de erosión o qué densidad presentan los brezales y las turberas en algunas zonas. En países como Irlanda funciona un sistema similar, en el que los pagos se llevan a cabo por la conservación de algunas especies de aves.

¿Se han aplicado ya medidas para una buena conservación?

Sí. Si se observa, por ejemplo, que algún indicador no se cumple, se propone la ejecución de algunas actuaciones: desbroces, cortas o cierre de una turbera para que no entre el ganado y se pueda restaurar. También puede darse una situación opuesta, facilitando que en una zona entre el ganado caballar para que coma toxos y así se ayude a que aumente el brezal.

¿Qué utilidad tiene favorecer la conservación de O Xistral?

Las turberas fijan carbono y son útiles para luchar contra el cambio climático; los brezales son útiles para la apicultura, presente en municipios como O Valadouro o Muras, que incluso acogen ferias anuales dedicadas a la miel. César Blanco afirma que esos dos ejemplos demuestran las consecuencias prácticas de la conservación, e incluso opina que esta iniciativa de pagos ayuda a luchar contra la despoblación: «Es un pequeño grano de arena», dice.