Cien años del día que cambió la historia de la Muralla romana de Lugo

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO

La imagen de la Porta da Estación data de 1875 ó 1876, justo antes de la primera ampliación que se llevó a cabo y con la que se derribaron los cubos laterales
La imagen de la Porta da Estación data de 1875 ó 1876, justo antes de la primera ampliación que se llevó a cabo y con la que se derribaron los cubos laterales Archivo La Voz

El 16 de abril de 1921 el Gobierno lo declara monumento nacional para evitar más derribos

16 abr 2021 . Actualizado a las 13:02 h.

El 16 de abril de 1921 supuso un antes y un después en la historia de la Muralla de Lugo. Ese día era formalmente declarada por el Gobierno como monumento nacional. Una figura jurídica que pretendía poner fin a los desmanes que el Ayuntamiento, con el alcalde Ángel López Pérez al frente, venía permitiendo en los últimos años en el muro romano y ante el temor de que se realizasen más daños irreparables.

Los acontecimientos previos a aquel 16 de abril precipitaron la declaración. El 24 de enero de ese año literalmente se voló con dinamita un cubo de la Muralla para abrir la que sería la última puerta, la del Hospital. Pero no era la única acción prevista en el monumento. El alcalde había consentido tirar otro cubo en la puerta de la Estación para construir un garaje. La denuncia de cinco vecinos de Lugo, que se presentó ante el consejo de ministros, fue crucial para que se acelerase todo el proceso para declarar monumento nacional a la Muralla, aunque no llegó a tiempo para impedir la citada voladura del 24 de enero en la actual puerta Bispo Odoario.

Seis días antes de esta fecha, el arqueólogo José Ramón Mélida elaboraba un informe a raíz de la denuncia de los vecinos (que luego se constató que eran nombres falsos), en la que se analizaba la importancia del monumento lucense y la necesidad de otorgarle la máxima protección para evitar desmanes. Mélida llega a decir: «Se imponga al Ayuntamiento de Lugo el correctivo que se merece por el incalificable acuerdo de autorizar la demolición».