El Concello de Lugo modifica su ordenanza lingüística para acatar una sentencia del Supremo

El alto tribunal obliga al ayuntamiento a modificar rótulos y señales en gallego por una denuncia presentada por la entidad Hablamos Español


Lugo / La Voz

Una sentencia del Tribunal Supremo exigió en febrero de este año distintos cambios en la Ordenanza do Uso do Galego na Administración Municipal de Lugo: traducción de términos como ‘rogos e preguntas’, la palabra ‘lingüístico’ y varios párrafos en gallego, así como otras transcripciones de la ordenanza. El Concello presentó un recurso de casación ante la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, argumentando que la sentencia tenía falta de lógica y también de motivación. El órgano judicial respondió con un recurso de casación para desestimar la queja del Concello, que derivó en que el propio ayuntamiento pagase las costas del juicio (Hablamos Español dice que 4.000 euros). La denuncia inicial fue presentada por Galicia Bilingüe, entidad integrada en Hablamos Español, una asociación que se define como apartidista y sin ánimo de lucro —aunque en la esquina superior derecha de la web deja claro que acepta donaciones con PayPal— y que «defiende los derechos lingüísticos de los hispanohablantes» Desde la entidad denunciaron hace años al Concello al considerar que la ordenanza lingüística discrimina el uso del español en la ciudad. En una nota de prensa actual aseguran que la ordenanza modificada por orden del Tribunal Supremo será llevada al pleno municipal de este jueves, pero en el Concello explican que con casi total certeza no será así porque el texto todavía no ha sido aprobado en junta municipal. «Os servizos xurídicos do Concello adaptaron a ordenanza ao que di a sentencia, e hai acordo de todos os grupos políticos sobre o texto», explican desde el Concello.

«Estado de inseguridad»

El recurso de casación recoge que «si bien la literalidad de los apartados 1 y 2 del artículo 1 de la ordenanza no niega al castellano el carácter de lengua oficial, es claro que lo que con sus previsiones se pretende, concretamente con la no mención expresa del castellano como lengua oficial, es crear al menos un estado de inseguridad en la ciudadanía sobre la posibilidad de usar el castellano en sus relaciones con el Ayuntamiento de Lugo».

La sentencia exige también al Concello que cambie la rotulación de oficinas y despachos, para que estos aparezcan en gallego y en castellano «para que cumpla la finalidad informativa». Argumenta que «la similitud de ambas lenguas puede hacer innecesaria en muchos casos la rotulación en los dos idiomas, pero en los demás casos en que la similitud no existe, la seguridad viaria exige la utilización de una y otra lengua». También dice que en la normativa del concello aparece el imperativo «expresaranse en galego» ante determinadas situaciones, algo que, según la sentencia, colisiona con el derecho de toda persona al uso del castellano, incluidos los cargos electos del ayuntamiento.

La Mesa pola Normalización Lingüística aseguró hace meses que existen «prexuízos ideolóxicos e políticos» en la decisión del Supremo de desestimar el recurso interpuesto por el Concello de Lugo y confirmar la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

El procedimiento empezó en el año 2012 y desde Hablamos Español aseguran que «la ordenanza cuestionada fue aprobada por unanimidad y aplaudida con entusiasmo por el gobierno de la Xunta de Núñez Feijoo», por lo que solicitan la ayuda de Casado.

«Esta vez no es en Cataluña donde trampean a un tribunal», dicen en Hablamos Español

«El español está prohibido en documentación, convocatorias, órdenes del día, mociones, votos, expedientes administrativos, actas, acuerdos, comunicaciones, notificaciones, recursos, escrituras públicas, contratos, programas informáticos, cabeceras de impresos, sellos, expedientes administrativos, los anuncios que se publiquen en el Boletín Oficial de la Provincia y en el Diario Oficial de Galicia, libros, revistas, carteles, folletos, todo tipo de publicaciones, mensajes, campañas, los asientos en los registros administrativos, rótulos y señalizaciones, vehículos del Ayuntamiento, parque móvil de Policía Local, Protección Civil y Bomberos y los vehículos de las empresas concesionarias o que presten servicios al Ayuntamiento. El personal deberá usar el gallego en su trabajo», aseguran desde la página web de Hablamos Español, que también han elaborado el «primer estudio sobre adoctrinamiento en los libros de lengua de comunidades bilingües» .

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
23 votos
Comentarios

El Concello de Lugo modifica su ordenanza lingüística para acatar una sentencia del Supremo