Tecnología puntera en Rozas para un centro ambicioso

El CIAR está dotado de aparataje innovador en unas instalaciones asentadas sobre 313 hectáreas de terreno


rozas / la voz

Un paseo por las instalaciones del CIAR en Rozas sirve para darse cuenta de la magnitud del proyecto. Se asienta sobre un área de 313 hectáreas, cuenta con una pista de 1.200 metros de largo por 45 de ancho y un hangar de 40 por 40 metros. Pero más allá de las cifras gruesas, lo que convierte en singular el centro es su instrumentación.

Para empezar, dispone de un radar secundario de vigilancia que permite conocer en tiempo real los blancos aéreos, algo que aporta seguridad a las operaciones. En la antena de seguimiento se reciben al instante todos los datos del avión y de la carga de pago, que es el sensor que la empresa promotora o la entidad pública quiere comprobar. Pueden ser desde sensores atmosféricos a cámaras o cualquier elemento de investigación.

Esos datos se reciben en tiempo real en las pantallas de la torre de control del CIAR, de modo que el cliente podrá disponer de los parámetros que desea medir para la certificación.

Los datos meteorológicos también son especialmente importantes a la hora de realizar investigaciones y ensayos, y en el CIAR están especialmente orgullosos de la tecnología de la que disponen, ya que cuentan con un sistema desarrollado especialmente para ellos gracias a incluir los datos generados durante años y recopilados en la estación del aeroclub y en la estación de la AEMET. Esto les permitió generar un modelo numérico de predicción a 24 horas que se suma a los datos que recopilan en tiempo real. El modelo es especialmente certero en el aspecto del viento en los 100 primeros metros, que es la parte más crítica para los aviones no tripulados, y no suele haber modelos específicos de viento en cotas tan bajas. Disponen además un radar meteorológico, un sonar de viento que mide la velocidad, ceilómetros para comprobar la masa de las nubes, visibilímetros para la niebla...

Otra de las patas que definen la estructura del CIAR es el sistema de comunicación innovador que tienen. Además, en la parte de innovación el centro proporciona a sus clientes los ficheros de datos en los que pueden acceder a toda la información que necesitan.

El CIAR está equipado para realizar dos ensayos simultáneos, aunque por el momento van a comenzar trabajando de uno en uno. Cada uno de esos ensayos tendrá una duración diferente, en función de los requerimientos de cada cliente, aunque puede durar unas horas. Eso sí, previamente adaptar los aparatos y compatibilizarlos entre el organismo y la promotora del ensayo puede llevar meses de trabajo. Y luego estará toda la parte analítica de los resultados.

El hangar se ha diseñado también atendiendo hasta el más mínimo detalle, preparándolo tanto para aviones grandes como para drones muy pequeños, lo que implica disponer desde mucha herramienta neumática para las aeronaves de mayor tamaño y de mucha electrónica para los más diminutos. No se ha dejado nada al azar.

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