El Arde Lucus nunca defrauda

Miles de personas se acercaron a Lugo para disfrutar de las decenas de actividades

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Galicia en tiempos del Imperio Romano Lugo retrocede 2.000 años en el tiempo con el Arde Lucus.

Y el sol apareció el último día del Arde Lucus y miles de personas salieron a las calles del centro y cientos de visitantes llegaron a la ciudad a conocer esa fiesta que ya tiene mayoría de edad y que va camino de ser declarada de interés turístico internacional. El Arde Lucus nunca defrauda, por mucho que cada año parezca que es lo mismo. «Esto é como todo, acaba un cansado», señalaba una señora a su marido mientras una enorme cola de personas intentaba acceder al cada vez más espectacular campamento de la Cohors III Lucensium. Este grupo tenía previsto realizar sobre la una de la tarde una interpretación de su himno pero tuvo que posponerlo para la tarde tras la avalancha de peticiones que había para entrar.

Las colas y corrillos fueron habituales para ver algunos espectáculos, como por ejemplo las bodas romanas, con jóvenes parejas animadas, o el espectáculo de gladiadores de Ars Dimicandi, que nunca defraudan por su puesta en escena y rigor histórico. Las Vestales volvieron a enamorar con sus coreografías y el fauno, los tambores de Braga o los paseos de la Guardia Pretoriana animaron las calles todo el día.

Termina un Arde Lucus más temprano de lo habitual y 2020 se avecina con cambios.

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