Bisturí en dos viaductos de la A-6

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO

OSCAR CELA

Fomento asienta los tableros en los estribos de dos grandes puentes en As Nogais

10 jun 2019 . Actualizado a las 17:52 h.

La Autovía del Noroeste en Galicia y el Bierzo ya tiene, casi en su totalidad, veinte años. Cuando se construyó, fue la joya de la corona de la ingeniería española, todo un reto para acabar con el secular aislamiento del noroeste peninsular. Y aunque podamos ver en ella kilómetros y kilómetros de aglomerado y cemento armado en sus imponentes viaductos, se trata de una carretera en constante evolución, y más en el caso de los tramos que atraviesan la montaña de Pedrafita.

El tránsito de vehículos (especialmente pesados), las inclemencias del tiempo, el uso de salmuera y fundentes para combatir el hielo, el asentamiento de los puentes sobre el terreno o la entrada de manantiales subterráneos han obligado -obligan en la actualidad y lo harán en el futuro- a tomar medidas de conservación, algunas más urgentes que otras.

OSCAR CELA

Hace medio año, el Ministerio de Fomento hizo público un estudio sobre los problemas estructurales en puentes y viaductos de la red nacional de carreteras (además, a raíz de la caída del viaducto de Génova), detectando deficiencias en los estribos de dos pasos de la A-6, el de Silvela y el de Noceda, entre As Nogais y Pedrafita.