Inocentes

Antón Grande

LUGO

29 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Los Inocentes ya no son lo que eran. Otrora, cuando uno era chaval, se estilaba mangar unas tizas en el colegio para rallar las espaldas de los abrigos de la gente por la calle. O colocarle a las gentes un muñeco de papel pegado con cello, también en sus traseras, sin que se diesen cuenta, y fuesen de inocentes por la calle. También los medios de comunicación las hacían. Fue famosa aquella de la visita de Fidel Castro a Lugo y que a media tarde estaría en el Círculo de las Artes de visita, lo cual atrajo a muchos lucenses delante de la sociedad, esperando la llegada del presidente cubano, y para la cual se habían puesto de acuerdo todos los medios de la ciudad para darle credibilidad.

En prensa también había buenas inocentadas aunque claro, llegó un momento en que tanto desde las redacciones centrales como desde las corresponsalías, se publicaban noticias falsas hasta el punto de que hubo que suprimir todo ello puesto que los periódicos se convertían en gran parte en una broma inocente.

Ahora todo ello no es más que historia pero este año las inocentadas han venido a través de las redes sociales. Yo he recibido algunas a través de WhatsApp o Facebook de que el presidente del gobierno había presentado su dimisión y había convocado elecciones o de que un conocido lucense, colaborador de este diario, había sido fichado por un partido político para su lista en las municipales lucenses.

Las inocentadas, que creía desaparecidas, se mantienen ahora aunque sea a través de las redes sociales y que incluso se hagan virales. De todos modos, sigo echando en falta aquellas de mis tiempos. Quizás es la vejez.