Algunos aficionados llegaron al Pazo a las tres de la tarde para poder entrar cuanto antes
14 abr 2018 . Actualizado a las 00:22 h.«Aínda menos mal que hoxe non caen chuzos de punta como estes días», dijo un aficionado del Breo en la larga cola que se formó ante la entrada principal del pazo. No le faltaba razón porque hubo quien aguantó de pie y en la fila que se formó cinco horas antes. Llovió ligeramente en algunos momentos y la temperatura no fue, desde luego, la más adecuada para la espera. Menos mal que finalmente valió la pena porque «o espectáculo non hai cartos que o paguen», como recordó una incondicional del equipo blanquiazul.
Hablando de incondicionales, en las puertas del recinto pudieron verse caras conocidas. Dicen que la política no une, pero el deporte sí. Dos personajes de signo totalmente diferente, el ex conselleiro de Economía y ex edil del Concello de Lugo, Fernando Blanco y el actual concejal socialista, Daniel Piñeiro llegaron juntos. Entraron por la puerta cuatro. «Son bos afeccionados os dous e aínda son dos que entran por o sitio onde entramos os máis», aseguró una mujer ya entrada en años que dijo no perderse ningún partido en casa del club blanquiazul. También entre el público estuvo el presidente del Lugo, Tino Saqués. No faltaron tampoco jugadores históricos de la sociedad breoganista.
La alcaldesa se perdió el ascenso porque optó por ir a los Milagrosistas do Ano. No faltó, aunque llegó por los pelos, el edil de ACE, Carlos Portomeñe, que presumió de histórico carné e de socio a través de las redes sociales.
Otro de los que tampoco quiso perderse la batalla por el ascenso fue el arqueólogo Felipe Arias Vilas, buen seguidor del club blanquiazul.
Algunas localidades de la provincia también tuvieron una amplia representación en el pazo; Sarria, por ejemplo, fue una de ellas. Treinta y cinco jóvenes baloncestistas del club local se desplazaron a Lugo para no perderse la confrontación.
Todo el mundo llegó cargado de optimismo aunque algunos tenían ciertas dudas porque, decían, era viernes 13 y la fiesta podría diluirse. «Mira unha cousa, non pasa nada. Temos tres partidos seguidos e malo será!», dijo con buena sorna gallega Chema de O Corgo.