El Gobierno reconoce el aumento del número de heridos y de tipologías de accidentes en las vías de la provincia
08 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El Gobierno, a preguntas de la diputada del PSOE por Lugo Margarita Pérez Herraiz, acaba de reconocer el aumento de las víctimas (fallecidos y heridos) en las carreteras de la provincia de Lugo. Las cifras son claras y muestran el crecimiento gradual entre los años 2012 y 2015 (el pasado ejercicio aún está por cerrar, aunque hubo 27 fallecidos, cinco más que el anterior año).
La casuística más habitual del accidente con víctimas que se produce en las vías lucenses es la de un choque fronto-lateral entre dos vehículos. Ronda casi siempre el centenar de casos, casi un 20% del total de los siniestros. Pero llama la atención en los últimos años el incremento de personas atropelladas por vehículos, pasando de las 64 del 2012 a las 102 del 2015. Esta subida se ha notado especialmente en las vías interurbanas, con 46 víctimas en el 2012 frente a las 78 del 2015. Según datos de la DGT, las tres personas fallecidas en el 2015 por accidentes en el ámbito urbano de la provincia fueron por atropellos. Ninguno por choques, ni siquiera de motos. En el mismo año, 23 lucenses tuvieron que ser hospitalizados por alcances de vehículos en las vías urbanas y 58 personas sufrieron heridas leves. Para constatar el incremento de accidentes con víctimas en vías urbanas, en el 2010 se registraron 92 personas afectadas, frente a las 229 del 2015; mientras que los fallecidos y hospitalizados en vías urbanas pasaron de las 24 personas en el 2010 a las 46 cinco años después.
Por otra parte, analizando los datos facilitados por el Gobierno, llama la atención el incremento de víctimas por alcance de vehículos y los choques frontales, así como las salida de vía tanto por la derecha como por la izquierda. También los accidentes se incrementaron en las vías urbanas con respecto a las interurbanas en casos como choque por alcance, impacto fronto-laterales o los citados atropellos. Si en el 2012 la relación de víctimas era de 335 (interubanas) frente a 134 (urbanas), en el 2015 se acortó de 320 a 229.