El monumento visto por los lucenses
15 ene 2017 . Actualizado a las 14:29 h.El reto que propuso este año en Lugo Colexio de Arquitectos de Galicia (COAG) con su concurso de Acertos e Desastres era proponer una reflexión sobre qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal con el monumento emblemático de la ciudad. Y el resultado final -tras presentarse más de setenta fotografías, que luego fueron seleccionadas en diez finalistas, siendo los internautas a través de la web www.lavozdegalicia.es/lugo y del COAG los que eligieron las ganadoras- muestra que existe un debate acerca de lo que aún queda por cambiar para mejorar el entorno de la Muralla y, a la vez, los avances que se han hecho.
«Encontrar desastres es mucho más fácil», señala el ganador del concurso en la categoría de Acertos, Carlos Vázquez Castro. Su propuesta ganadora llevaba por título A Muralla de todos y en ella recogía la instalación del ascensor, junto a los jardines de la Diputación, con la vista del adarve iluminado. «Para mí fue un paso importante para la accesibilidad de la ciudad, aunque puede haber discusión sobre si se tocó mucho o poco el monumento», señala el autor, que además trabajó en el diseño del ascensor.
Y es que en el concurso hubo algún participante que consideró que su instalación fue un desacierto y así lo plasmó con una fotografía. Son debates eternos entre la necesidad de avanzar y el respeto por el pasado. Otro ejemplo se puede contemplar en el accésit de los Desastres, la foto de Marcos López en la que el edificio de la Casa do Saber, del prestigioso arquitecto Felipe Peña, para muchos supuso tapar la fachada de la Catedral y sus imponentes torres. Para otros, ambos edificio pueden convivir con la Muralla como testigo. «Para mí es una pena que una obra nueva no haya tenido en cuenta y respetado las vistas que teníamos de la Catedral», señala el autor de la foto, quien deja claro que el edificio de Peña le gusta, pero se muestra disconforme con su altura.
El ganador del concurso de Desastres, el también arquitecto Óscar López Alba, señalaba en un artículo publicado en Galicia Dixital acerca precisamente de su foto ganadora que Lugo «es una ciudad agradable, cómoda y fácil y su estructura urbana es interesante y como pregunta y oportunidad sigue siendo única». Pero a la vez se lamentaba de los errores cometidos. «El beneficio de pocos consentido y pagado por todos que destruye el presente, no respeta el pasado e hipoteca el futuro». Para López Alba aún queda algo de futuro: «Hay lugares desde los que se disfruta el horizonte. En eso debemos concentrarnos, pero no con las herramientas pasadas que se han mostrado inútiles, incultas, egoístas y profundamente destructivas».
Solo la formación de las nuevas generaciones nos podrá sacar de la denuncia que pone encima de la mesa Óscar López. Un ejemplo es Andrea Mariz Rodríguez, accésit en la categoría de Acertos gracias a su propuesta de simetría del edificio del Círculo de las Artes. Esta joven de 23 años, estudiante de Fotografía en la Escola de Artes Aplicadas, donde además estudió Diseño de Interiores, nos demuestra, con talento, que sí se pueden hacer actuaciones con respeto y seriedad. Que cunda el ejemplo.