La asistente iniciará dentro de unas semanas su segunda temporada en Segunda B
03 ago 2016 . Actualizado a las 12:43 h.Las experiencias se suceden para Tania Fente. El pasado mes de noviembre debutó como internacional en un encuentro disputado en Israel. Ahora, se prepara para afrontar su segunda campaña en Segunda B, categoría en la que actúa como asistente.
-¿Fueron satisfactorios sus partidos como internacional?
-Con la UEFA, viajas a hacer lo que te gusta en unas condiciones óptimas. Fui a dos partidos femeninos y es espectacular. Es muy profesional, los desplazamientos son muy seguros. Además, los hoteles, la comida y la organización son muy buenos.
-¿Ve factible repetir?
-De momento, no se sabe nada. En España, ahora mismo, solo hay cuatro plazas de árbitro y cuatro de asistente internacionales. Toca esperar para cuando haya más. Mientras tanto, ojalá me sigan dando la oportunidad.
-¿Cómo vivió su debut en Segunda B?
-Es una categoría muy bonita. Pude acudir a campos como el Mini Estadi, El Plantío... En el estadio del Barcelona B, el partido fue muy intenso y emocionante. Ellos se enfrentaban con el Sabadell, que los había eliminado de la Copa Catalunya, y había mucha afición. También hay otros terrenos como los del Sporting B, la Cultural Leonesa o el País Vasco en general a los que acuden muchas personas.
-¿Notó muchas diferencias con respecto a Tercera División?
-Es todo muy profesional. Cada tres semanas, viajas a hacer lo que te gusta. Pero yo siempre me he tomado muy en serio todas las categorías por las que pasé. Hay que saber disfrutar de todas ellas. Ahora estoy en Segunda B, pero si voy a pitar un partido de niños de fútbol 7 me lo tomo con máxima exigencia.
-¿Le costó adaptarse a la categoría?
-Al principio, todo es desconocido y te preguntas qué te vas a encontrar. Pero yo creo que, aunque llevemos mucho tiempo en el arbitraje, siempre vamos a aprender algo.
-¿Se sintió presionada en algún encuentro?
-No noto la diferencia con respecto a mis compañeros. Los aficionados y los jugadores ven a un asistente, no a una chica. Si lo haces bien, te apoyan a tope. Y si te equivocas, sabes que te van a dar caña.