Se registraron en el tramo provincial de la Transcantábrica, de unos 88 kilómetros
16 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.En el 25% de los accidentes de tráfico registrados en el año 2015 en el tramo de la A-8 que pasa por la provincia de Lugo hubo animales implicados. Según datos recabados, la Guardia Civil atendió el año pasado un total de sesenta accidentes en el itinerario provincial de la Transcantábrica, de unos 88 kilómetros de longitud, y quince de esos siniestros fueron provocados o en ellos intervinieron de alguna manera animales, sobre todo jabalíes y corzos.
La incidencia es aún mayor si se tienen en cuenta los datos del resto de la red viaria, ya que han constatado que casi el 70% de los accidentes que hay a nivel provincial existen animales implicados. Su presencia en las vías de circulación constituyen el primer factor de siniestralidad en Lugo.
A Mariña no es ajena al problema. Los conductores conocen sobradamente el riesgo que ofrece circular por las carreteras secundarias, donde la fauna salvaje está provocando accidentes con frecuencia. Lo que no se esperaban es que en la autovía (casi la mitad de los 88 kilómetros del tramo provincial corresponde a la comarca mariñana) se pudieran registrar tantos percances a causa de los animales. El responsable de Protección Civil de Barreiros y tesorero de la Asociación de Cazadores San Bartolo, Javier Díaz lo confirma: «Eu recordo ir a dez ou doce accidentes nesa zona, e algúns graves, con coches que quedaron siniestro total; non houbo mortos de milagro», afirma, explicando que tanto las asociaciones de caza de Barreiros, como la de Ribadeo, municipios en donde se registran mayores problemas, advirtieron del problema pero, lamenta, «pasaron olímpicamente do tema, naide tomou medidas».
Cuando la Guardia Civil de Tráfico detecta un accidente en la autovía con animales lo comunica también a Fomento para que se adopten medidas. En el problemático tramo de la A-8, el que atraviesa Ribadeo, colocaron a la altura del kilómetro 509 señalización vertical advirtiendo del peligro de animales en libertad a lo largo de ocho kilómetros.