Desembarco en Parga digno de Normandía

Xosé María Palacios Muruais
xosé maría palacios GUITIRIZ / LA VOZ

LUGO

La OTAN evaluó en Santa Cruz la capacidad de respuesta a una invasión con un simulacro

01 feb 2016 . Actualizado a las 10:34 h.

En los años que van de 1944 al 2016, no ha habido una guerra abierta como sí se daba hace más de 70 años entre países de la Europa occidental, ni la OTAN, creada a finales de los 40, se ha encontrado con un conflicto contra un invasor; tampoco la zona de Terra Chá situada al este de la Serra da Loba y al norte de la Cova da Serpe tiene playas como Normandía. Sin embargo, esta semana se ha llevado a cabo, en el campamento de Santa Cruz de Parga, un desembarco que sin duda tiene carácter internacional y cuya explicación está en el ánimo de los países del pacto atlántico de ensayar operaciones de defensa común.

Las siglas inglesas, VJTF, traducidas al español, indican la alta disponibilidad de una brigada para intervenir en caso de que un país miembro de la OTAN sufra una invasión. Cada año le corresponde a un estado afrontar esa operación, y España asignó el cometido a la Brilat, con sede en Figueirido (Pontevedra).

Unos 800 militares se desplazaron a Santa Cruz de Parga para realizar un simulacro de intervención. A diferencia de lo que ocurría en la Europa occidental de los 40, en el campamento no había un enemigo invasor, pero sí se realizaron trabajos que evaluaban el grado de respuesta y el nivel de coordinación entre todos los países aliados que responden juntos a la petición de ayuda de uno de ellos.

«Un todo conjunto»

Uno de los aspectos decisivos es que la brigada actúe como «un todo conjunto», siguiendo en «las mismas dirección» unas directrices idénticas. Así se expresaba, el pasado martes, el comandante Javier Iglesias, que subrayaba también la importancia del carácter multinacional de la brigada y del cometido.

Por las instalaciones de Santa Cruz de Parga se desplegaron los militares, que no solo prestaron atención a los trabajos que simulaban un combate sino también a la coordinación mostrada. Tras las sesiones de trabajo, explicó el citado comandante, se analizaba el despliegue, ya que la rapidez y la eficacia son aspectos destacados de este modelo. Lo que se busca es que un batallón pueda desplazarse a cualquier otro país en un plazo de 48 horas, y una brigada, en cinco días.