Marcó un gol desde el centro del campo en el partido de la última jornada contra el Agrupación Estudiantil
26 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La Milagrosa se tomó un respiro clasificatorio anteayer después de batir al Agrupación Estudiantil (2-3). Pero, más allá del triunfo en sí, uno de los detalles más vistosos del partido celebrado en A Estrada lo firmó Alberte Díaz Lage, delantero del conjunto lucense. Cuando los de Madriles mandaban por 0-1, consiguió uno de los goles más vistosos de la temporada en Preferente. Fue desde el centro del campo. Con él, encarriló el triunfo final de los rojiblancos.
Alberte rememora la acción: «El portero estaba fuera del área y recibió un pase del lateral derecho. Realizó un mal despeje, a media altura. Yo estaba en el centro del campo, en repliegue. Me llegó el balón y, sin dejarlo caer, le pegué bien y entró». «Tuve un poco de suerte», reconoce. La pelota se coló por la escuadra del Estudiantil.
El delantero de la Milagrosa se vino arriba y volvió a probar fortuna desde una posición similar unos minutos más tarde. «Se fue diez metros por fuera», explica. No obstante redondeó su cuenta realizadora con otro gol cuando el choque languidecía. «Fue la primera vez esta temporada en la que logré marcar dos en el mismo partido», señala.
Sobre el tanto que coló por la escuadra del conjunto estradense, el delantero del conjunto lucense indica que «es uno de esos goles que solo se marca una vez. Si no me llega a caer en el pie, posiblemente no lo habría metido».
Molestias en el tobillo
En lo que va de temporada, Alberte ha marcado un total de cinco goles para el conjunto rojiblanco. No obstante, según él mismo explica, el año no está siendo sencillo: «En septiembre, cuando jugamos contra el Bertamiráns, me torcí un tobillo de manera fortuita. Después de varias jornadas, tuve que parar. Ahora, voy tirando con él vendado y con antiinflamatorios».
El tobillo dañado es el izquierdo, una situación problemática para un futbolista zurdo. Pero, a pesar de las molestias, el punta de la Milagrosa tiró de calidad para marcar desde su casa en A Estrada. «Si le llego a dar al balón con la derecha, a lo mejor allá iba la rodilla. Esa la tengo solo para apoyar», bromea.
A sus 26 años, podría decirse que Alberte es un jugador de toda la vida de la Milagrosa. «Llevo aquí diecisiete temporadas. En su momento, tuve ofertas, pero nunca consideré salir», expone el futbolista.
Hace unas semanas, fue tentado por el Ribadeo, conjunto que milita en Tercera División. Pero Alberte confiesa que «no pude ir porque nuestra plantilla cuenta con pocos efectivos y, además, no estaba demasiado convencido». No obstante, reconoce que le gustaría probar fortuna en la categoría superior: «Si es con la Milagrosa, mejor. De lo contrario, habría que valorarlo».
De momento, solo piensa en «conseguir la permanencia cuanto antes».